Empresarios piden cautela y el PIT va por más salarios

Consejos. Reducción de la jornada laboral será uno de los planteos de la central

Julio Baráibar. El director de Trabajo estará en medio de las negociaciones salariales, que ya se prevén serán tensas. 400x400
Julio Baráibar. El director de Trabajo estará en medio de las negociaciones salariales, que ya se prevén serán tensas.
El País

SEBASTIÁN CABRERA

Sindicatos y empresarios se preparan para la última ronda de negociación: en el Pit cobra fuerza la idea de reducir la jornada laboral sin rebaja de salarios, en tanto los empresarios creen que lo mejor es que el Ejecutivo decrete y todos acaten.

En el Pit-Cnt algunos sectores plantean definir una plataforma común básica para todo el movimiento sindical. El secretario de organización de la central, Marcelo Abdala, cree que allí deben incluirse aumentos que superen el nivel salarial anterior a la crisis de 2002, más aspectos vinculados a las condiciones laborales, como la reducción de la jornada de trabajo sin baja de salario.

Desde las cámaras empresariales se pide cautela al gobierno con las pautas salariales. Los industriales van más allá y plantean, directamente, que el Poder Ejecutivo decrete y no convoque a negociaciones, para evitar un enfrentamiento mayor con el movimiento sindical (ver nota aparte).

El gobierno procurará que los aumentos no provoquen nuevas disparadas de la inflación, pero también se sabe que los sindicatos harán presión para lograr el máximo provecho. En marzo, el Ministerio de Trabajo coordinará con el Ministerio de Economía las pautas salariales, dijo a El País el ministro Eduardo Bonomi.

Desde su cartera se ha afirmado que la pauta incluirá proyección por inflación futura, como hasta ahora, más porcentaje de crecimiento salarial, para terminar de recuperar lo perdido en el quinquenio anterior. La pérdida promedio fue de 20% en el período de Jorge Batlle y quedaría por recuperar cerca de 4%, según las estimaciones del Ministerio de Trabajo. Está en duda si la pauta incluirá los correctivos semestrales por la inflación.

Sindicalista metalúrgico y comunista, Abdala evalúa como central que los sindicatos lleguen a la ronda con un sistema de "reivindicaciones mínimas" acordadas previamente, con "pautas de acción" para la negociación y movilización. Eso se discutirá entre marzo y mayo en sindicatos y federaciones. Abdala pretende una plataforma común para el movimiento sindical.

Otros creen que las plataformas deben ser por rama. Así, por ejemplo, la Confederación de Federaciones y Sindicatos de la Alimentación (Cofesa) definió que construirá una plataforma macro para el sector, a partir de redes de asambleas, más allá de que luego cada gremio defina sus reclamos puntuales.

Abdala entiende que el Pit-Cnt debe elaborar una canasta básica y que "ningún trabajador puede ganar menos que la mitad de esa canasta". Y cuestiona la meta de recuperar solo lo perdido en el gobierno anterior: "Eso es relativo. En el gobierno de Batlle teníamos salarios de hambre. Creo que hay que reivindicar más que eso. La negociación colectiva debe ser un acelerador de la justa distribución del ingreso".

Abdala tampoco acepta la existencia de pautas oficiales, porque no operan "como piso" de la negociación, sino "como techo".

Sin embargo, Milton Castellano -secretario de organización de la central y dirigente de la corriente moderada Articulación- afirma que el primer objetivo que analiza el Pit-Cnt pasa porque existan pautas salariales sectoriales, dado que en "todos los sectores no se perdió igual". Luego se verán los planteos reivindicativos, dijo Castellano, quién considera fundamental "que se cumpla el compromiso de recuperar lo perdido" en el gobierno anterior.

Carlos Cachón, secretario de formación del Pit-Cnt y socialista, espera una ronda compleja donde "los empresarios han adelantado que no están dispuestos a dar recuperación salarial" y han planteado "un escenario de alerta". Cachón observa una "creciente actitud" patronal de ir a consejos de salarios a "no acordar nada y generar conflictividad". Para Cachón, es un "tiro por elevación al gobierno" con "una cuestión netamente ideológica" detrás.

Un economista a la orden de Bonomi

El presidente Tabaré Vázquez autorizó al ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, a contratar como asistente directo al economista Mario Mariño Lucassian, hasta el fin de su mandato, según una resolución firmada el 23 de enero. A nivel empresarial se comenta que la contratación de este asesor puede estar vinculada a que el Ministerio de Trabajo "no sienta dependencia" del Ministerio de Economía y cuente con información económica propia para la próxima ronda salarial. Bonomi niega que la contratación esté vinculada a los consejos de salarios.

El ministro explicó a El País que Mariño, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue contratado para integrar un equipo de asesores que trabaja en el tema de empresas recuperadas y proyectos de trabajadores desocupados. Este equipo pasará de dos a cuatro o cinco integrantes, debido a que esta área será una prioridad para los dos últimos años de gobierno en el Ministerio de Trabajo, teniendo en cuenta una ley de empresas recuperadas que está en el Parlamento. La cartera tiene más de 25 proyectos en carpeta y debe realizar estudios de viabilidad.

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