Emergencias móviles inquietas por cambios de la reforma de la salud

| SEMM, SUAT y UCM le reclamaron a Olesker que el Estado garantice la libre elección de los servicios de emergencia

Las emergencias móviles le transmitieron al Ministerio de Salud Pública (MSP) su preocupación por una serie de cambios previstos en la reforma del sistema de salud, que consideran les podrían acarrear "enormes perjuicios" y poner incluso en riesgo la existencia de algunas de las empresas.

La cámara que agrupa a UCM, SEMM, SUAT y 40 empresas del interior le envió incluso un documento al director general de Secretaría, Daniel Olesker, en la que plantea su oposición a que el fondo único que administrará la salud no les pague directamente por los servicios prestados. El seguro direccionará los aportes de los usuarios solamente a mutualistas y otros prestadores integrales (hospitales o seguros privados) y éstos a su vez, reembolsarán el dinero a las emergencias con las que tengan convenios.

"La circunstancia de no disponer de los fondos necesarios en forma directa, sino a través de los prestadores integrales, pone en riesgo la seguridad en el cumplimiento de las obligaciones salariales a cargo de nuestras empresas", consignaron en el documento. El punto central de la inquietud es que, en el caso de los afiliados mutuales, las empresas pasarán a recibir la recaudación a través de las mutualistas o seguros privados integrales, quedando "atados" a su solvencia económica y dependiendo de su puntualidad en los pagos.

"La garantía económica de nuestro quehacer ahora pasa a estar en manos de mutualistas, cuando todos sabemos los antecedentes que tiene este sector", explicó a El País el gerente de Servicios de UCM, Miguel Orihuela.

Es que para recibir los aportes que la población volcará al seguro único nacional, las instituciones mutuales deberán brindar un paquete "integral", que también incluya un servicio de emergencia móvil. Para ello, podrán crear una propia o firmar un convenio con alguna de las existentes. El seguro entonces le pagará a las instituciones mutuales una "cápita" por cada uno de sus asociados, que incluirá el aporte correspondiente a la emergencia móvil.

"Estamos a favor del nuevo sistema, pero nos oponemos a esta intermediación. Tenemos obligaciones contractuales y salariales que no se pueden postergar, pero el pago en función de los asociados que podemos tener quedará supeditado a que el prestador integral nos pague", agregó Orihuela.

En el documento la cámara plantea que cualquier "afectación" o "gravamen" que pese sobre los ingresos de los prestadores integrales repercutiría en forma directa en la economía de las empresas. "No sólo devendríamos indirectamente responsables de situaciones absolutamente ajenas a nosotros, sino que nos haría incurrir en incumplimientos que nos habrían de generar nuevas responsabilidades", apuntó.

"Queremos no depender de nadie, porque si la plata no llega a tiempo, luego el BPS y el Estado es implacable", afirmó a su vez, el presidente del SEMM, Jorge Vidal. El directivo dijo que la cámara comenzará incluso una ronda de contactos en el Parlamento.

CAUTIVOS. Las móviles no ocultaron también su preocupación frente a la posibilidad de que los usuarios pierdan la libertad para elegir la emergencia que prefieran y se vean obligados a optar por la que tenga convenio con su mutualista.

"Ya existe un corralito para los socios-Disse, totalmente inconstitucional, y ahora podría generarse un nuevo cautiverio de los usuarios", apuntó Orihuela. La cámaras temen que este sistema cree "monopolios" en favor de las empresas que logren mayor cantidad de convenios con las mutualistas y haga desaparecer a las restantes.

Ayer, se produjo incluso una reunión entre Olesker y la cámara. El director descomprimió parte del malestar, ya que les planteó que es partidario de que cada institución mutual le ofrezca a sus asociados "dos o tres" emergencias por las que poder optar. Además, por fuera de lo que aporta al seguro, cualquier persona podría si quisiera contratar el servicio que prefiera.

Sin embargo, la "mala noticia" para las emergencias es que Olesker confirmó que el dinero aportado por toda la población al seguro sólo se redistribuiría entre los prestadores integrales o de cobertura total, y que éstos a su vez lo volcarían a las móviles asociadas.

El sector considera que se ha ganado "un lugar" en el mercado a fuerza de brindar una respuesta rápida, calidez en la atención, costos accesibles, profesionalismo y a ofrecer también asitencia en el "primer nivel de atención". De hecho en Montevideo, la mitad de los 800 mil socios de las móviles, las tienen como su única cobertura privada de salud.

1727: otra postura

En el planteo presentado al MSP no participaron Emergencia 1727 —la móvil creada por el Centro Asistencial del Sindicato Médico del Uruguay (Casmu)—, Emergencia Uno y UCAR.

Fuentes del sector explicaron que la posición de 1727 es muy diferente a la de la cámara integrada por UCM, SEMM y SUAT. Los informantes dijeron que si el gobierno impulsa una norma que obligue a todos los socios mutuales a elegir a la emergencia que tiene convenio con su institución, una gran masa de afiliados del Casmu asociados a otras móviles debería pasar hacia 1727. La mutualista tiene más de 250 mil socios. Varios empresarios de las emergencias están muy expectantes ante la postura del gobierno con esta institución, sobre todo a partir de los vínculos que en el pasado la ministra tuvo con el Casmu.

Las móviles tienen aproximadamente un millón de socios en todo el país.

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