El Partido Comunista (PCU) puede convertirse en el talón de Aquiles del gobierno, si persiste en rechazar las iniciativas del Poder Ejecutivo.
El senador comunista Eduardo Lorier advirtió que su partido no está dispuesto a decir "amén" a todos las decisiones de la administración de Tabaré Vázquez.
"Cuando existen opiniones encontradas sobre temas —cosa que no debería asustar a nadie—no se puede pensar en una definición sin discusión, no es válida ni tiene futuro una metodología para decidir basada en los hechos consumados, en el amén liso y llano", afirmó Lorier en la publicación comunista Carta Popular.
El PCU mantiene su posición contraria al tratado de inversiones con Estados Unidos, no votó la participación en la Operación Unitas y adelantó que sufragará en contra del envío de tropas a Haití (ver nota aparte).
La posición de los comunistas se ajusta al malestar generalizado que existe en filas del Frente Amplio por varias decisiones del Ejecutivo y fundamentalmente por el tratado de inversiones con Estados Unidos.
Delegados de base del Frente Amplio reclaman la convocatoria del Plenario Nacional para discutir el tratado, la ley de fuero sindical y el envío de tropas a Haití.
CONGRESO. Por su parte, grupos radicales como el Movimiento 26 de Marzo, evalúan la convocatoria del Congreso para discutir el acuerdo con Estados Unidos.
Una alternativa similar manejan figuras de distintos sectores políticos del conglomerado, que discrepan con la actitud del Poder Ejecutivo, al considerar que el Congreso es el órgano que debe definir el tema, al existir una resolución de diciembre de 2003 del máximo organismo de dirección, en la que se establece que el Frente Amplio se opondrá a los tratados bilaterales.
El hecho de que temas esenciales sean resueltos unilateralmente por el Poder Ejecutivo, sin tener en cuenta las posiciones prefijadas del Frente Amplio, comenzó a repercutir en la interna no sólo por la actitud de los comunistas, sino por representantes de otros sectores. Como ejemplo, integrantes de la coalición subrayaron que algunos senadores solicitaron licencia para no votar los contenidos del Presupuesto Quinquenal.