PUNTA DEL ESTE | D. FRIEDMANN
Para la artista plástica Gabriela Acevedo el Mundial de Sudáfrica aún continúa. Esos días "inolvidables" inspiran hoy sus obras y determinaron un cambio en su estilo creativo. Varios jugadores de la Selección le compraron pinturas.
Cuando era niña Milton Acevedo llevaba a su hija Gabriela al estadio. Él, fanático del fútbol, miraba el partido, mientras ella dibujaba jugadores. A los 10 años, concretó su primera exposición en el Subte Municipal. Luego vinieron los años de estudio con Edgardo Ribeiro, en Uruguay y en Palma de Mallorca, la formación en la Escuela del Louvre en París y el profesorado de Dibujo en Montevideo.
La artista aborda temáticas variadas como caballos, candombe, tango, fútbol y también pinta retratos. "Para mí es un privilegio vivir de lo que hago que es la pintura. Si el fútbol me gusta y el fútbol se vende, pinto fútbol, como pinté caballos o pinto retratos por encargue", resume.
En 2006 Acevedo y sus hijos fueron al Mundial de Alemania. Y ya allí habían decidido que si Uruguay clasificaba viajarían a Sudáfrica. El embajador de Uruguay en ese país, Luis Bermúdez, conocía las obras de Acevedo y la invitó a exponer en la recepción a los jugadores. La muestra rasgos uruguayos reunía obras sobre fútbol, tango y candombe. La exposición se hizo itinerante en Sudáfrica y estuvo en las actividades culturales del calendario de la FIFA, en un museo y en una universidad. Próximamente prevén llevarla a Johannesburgo.
Su idea era volverse después del segundo partido frente a Sudáfrica. Se entusiasmaron con el 3 a 0 en favor de la Celeste y se quedaron al encuentro con México. "Era muy lindo el grupo, increíble. Además, yo había hecho un curso de maquillaje artístico y había llevado pinturas profesionales. Era divertido porque pintaba a los hijos de `La Tota`, del `Loco`, al `Rusito`", recuerda.
Regresaron a Montevideo, pero cuando Uruguay quedó entre los cuatro mejores del mundo decidieron volver. "A esa altura no había vuvucelas ni gorros de Uruguay porque nadie apostaba por eso. Entonces, al enterarse de que yo era artista plástica y que tenía material terminé pintando gorros que decían Messi y poniéndoles Forlán. Y cambiaba las banderas", cuenta.
Al regreso, Acevedo inauguró una muestra en el Museo del Fútbol, con obras que ya tenían influencia de lo vivido. "Es una obra mucho más abstracta, con todo lo que significó Sudáfrica. Es una obra mucho más expresionista, con mucho más color. Eso fue lo que me despertó la vivencia", señala.
Varios jugadores eligieron sus pinturas. "Cuando volví Cavani vino a casa, me había encargado una obra, él con los brazos mirando al cielo, y terminé pintando cuatro para él. Le pinté a Abreu y a Tiago, el sobrino de Forlán. Esa, de la camiseta celeste (ver foto) va a ir para Arévalo Ríos", comenta.
Además, Acevedo creó un mural de 80 obras, todas independientes, pero que "forman un puzzle donde está el escudo nacional" y contienen los aspectos más relevante para ella del Mundial. "Está Kimberley, por ejemplo, que fue el hogar de los uruguayos hasta que llegamos a cuartos, hasta el Palacio Legislativo, que fue donde los recibió el pueblo uruguayo. Además, los 23 jugadores se encuentran representados, están los safaris y hasta el pulpo Paul", explica. La obra se podrá ver próximamente en el Punta Carretas Shopping. Hasta la semana pasada Acevedo expuso en Las Vertientes, actualmente sus obras están en la Feria Internacional de Turismo, en el Hotel Conrad, y en febrero estarán en el Museo de Maldonado.