TRAS COVID
Más de la quinta parte de los nuevas matrículas (4.158) corresponden a carreras a cursar en los centros universitarios del este, noreste y litoral.
La Universidad de la República venía aumentando cada año entre 3% y 5% sus nuevos inscriptos. Así desde hacía más de una década. La pandemia de covid-19 -o mejor dicho la posibilidad de estudiar a distancia- hizo que el año pasado la nueva generación de universitarios creciera 12%. Tras ese récord, en este 2022 la Udelar consolida el alza de su matrícula: no tan alta como 2021, pero sí más pronunciada que antes de la emergencia sanitaria.
Al menos eso muestran los datos preliminares de los distintos servicios universitarios cerrados al 30 de marzo. Porque ya hay unas 19.100 inscripciones (puede que un mismo estudiante se matricule a más de una carrera), lo que significa unos 600 más que previo al covid-19 (aunque todavía faltan los datos de aquellas carreras que son con cupos o algunas sedes del interior que todavía no reportaron los detalles).
En ese sentido, este 2022 sí parece encaminarse a un nuevo récord de inscripciones desde el interior: más de la quinta parte de los nuevas matrículas (4.158) corresponden a carreras a cursar en los centros universitarios del este, noreste y litoral.
El rector Rodrigo Arim había dicho en una entrevista con El País, el año pasado, que era “cauto” a la hora de otorgarle la explicación del crecimiento solo a la virtualidad. “Por ejemplo: encontramos un crecimiento en todo el país y no solo en aquellos lugares más lejanos a las sedes universitarias y que podían beneficiarse de quedarse en sus casas. Además, fue la primera vez que hubo una coordinación entre la ANEP y la Universidad para que los cierres de Secundaria y los comienzos universitarios coincidan. Todo eso incidió en el ingreso, aunque está claro que la virtualidad también”, dijo.
Ahora el rector es todavía más cauto, y dice que “hay que esperar que terminen todas las inscripciones (y) depurar las inscripciones individuales por carreras”. Pero, a modo preliminar, admite que el año “2022 está implicando una consolidación de la inscripción en un nivel más alto que en la trayectoria 2020”.
Parte de los datos que la Udelar aún no tiene depurados son de los inscriptos a Tecnología Médica. Ya iban más de 2.000 nuevos -en disciplinas que son alternativas más cortas al clásico estudio de medicina- y que, sumados a los de Medicina, ubican a este servicio como el más populoso de la Universidad (2.686 anotados para Medicina y esos más de 2.000 a Tecnología).
Cinco servicios universitarios siguen concentrando casi el 90% de las inscripciones a la Udelar. Medicina, si se le suma Tecnología Médica, quedó ubicado a la cabeza. Le siguen la Facultad de Ciencias Económicas (3.645), Derecho (3.620), Psicología (3.017) e Ingeniería (2.406).
El año pasado, en parte fruto de la visibilidad que tuvo la ciencia y el personal de salud en la emergencia sanitaria, la Udelar había registrados récord en Facultad de Ciencia y Enfermería. Por ahora no se igualó aquel récord, pero las inscripciones continúan por encima de la media histórica: unos 700 en Ciencias y unos 1.200 en Enfermería.
Así las cosas, un poco de “efecto inercia” -que hace que cada vez sea más común el ingreso a la universidad-, un poco por el aumento del egreso del bachillerato de liceos y UTU, y otro tanto por la facilidad del estudio a distancia que ofreció la pandemia y que la Udelar acompañó con propuestas virtuales, hicieron que la Universidad crezca. Los técnicos de los servicios, por su parte, seguirán estudiando las trayectorias de esos estudiantes para evaluar si la suba de ingresos decanta en un aumento de los egresos.