Docentes hacen "paro activo" en el liceo Bauzá

Inseguridad. Profesores no darán clase hasta que no concurran las autoridades

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PILAR BESADA

Los docentes del liceo Bauzá no darán clase hoy hasta que no concurra al centro la directora general de Secundaria, Pilar Ubilla. El viernes, la directora del Bauzá se reunirá con mandos policiales para coordinar una vigilancia continua.

Reunidos en sala docente por la situación de inseguridad en el entorno y dentro del liceo, los profesores del Bauzá se declararon ayer en "paro activo" hasta que no concurran al centro las autoridades de Secundaria. Ello significa que las puertas estarán abiertas y los profesores concurrirán al liceo, pero no se dictarán clases.

Por otra parte, el viernes la directora, Graciela Bianchi, se reunirá a las 16 horas en el liceo con el comisario de la Seccional Séptima, un agente de la Policía Comunitaria y el director de las mesas locales de Convivencia y Seguridad Ciudadana, Edgar Bellomo, para establecer la vigilancia policial continuada en la puerta del local.

Luego de que una alumna fuera robada dentro del predio del liceo y que la semana pasada una pelea entre alumnos concitara a bandas de hinchas afuera del liceo, los profesores del Bauzá definieron el viernes que se encontraban ante una situación "insostenible" de inseguridad. Además de los robos en la zona, los docentes afirmaron que la falta de un policía en la entrada permitía que personas ajenas al liceo ingresaran al local. Ante esta situación, la directora resolvió que si este lunes no recibía una respuesta de las autoridades cerraría en instituto.

Lunes atípico. Para los más de 2.000 alumnos que cada día asisten al liceo del Prado (hay 3.000 inscriptos pero muchos no concurren), ayer fue un día pintoresco. Cámaras de televisión, periodistas que les pedían opiniones, reuniones multitudinarias con la directora en el gimnasio, pocas clases, la presencia de un policía frente al liceo y patrullajes en los cambios de turno rompieron la monotonía del lunes.

"¡Ahora hay policías!", gritó un alumno a la salida del liceo, encantado con la algarabía circundante. "¡Por un ratito! ¡Porque están las cámaras!", contestó otra alumna.

Los estudiantes coincidían, con mayor o menor énfasis, en que hay inseguridad en la zona, principalmente en la tarde y por robos de celulares o gorros que realizan bandas de jóvenes que no pertenecen al liceo. Sin embargo, un alumno se mostró molesto ayer por el atípico trajín de patrulleros y policías. "Esto parece un liceo de la favela, ¡si somos unos santos nosotros!", dijo.

La presencia del policía no dejaba de ser extraña, porque en lugar de apostarse en la puerta del establecimiento, pasaba casi inadvertido parado a varios metros de la entrada y en la vereda opuesta.

Durante el día, la presencia policial no fue continua. Según Bianchi, cuando llegó a las 7 de la mañana no había ningún efectivo, por lo cual llamó al consejero de Secundaria, Daniel Guasco, para reiterarle que en esas condiciones se suspenderían las clases.

Cerca de las 10 de la mañana apareció un policía, que se fue al mediodía, según la directora "cuando se fueron los medios de comunicación". Bianchi llamó nuevamente a Guasco y poco después apareció otro efectivo, que se volvió a retirar unas horas más tarde, por lo cual Bianchi llamó por tercera vez a Guasco. "Esto es una especie de Macondo", ironizó Bianchi.

"Yo tuve esos cargos en Secundaria y en el Codicen, en los que uno está con chofer y auto oficial y oficinas muy lujosas", comentó la directora, que fue prosecretaria general de Secundaria y secretaria administrativa del Codicen, pero renunció a ese cargo por discrepancias con las autoridades.

"Yo supongo que es el mareo de los sillones lo que los lleva a no darse cuenta lo que pasa, y con qué seriedad se tienen que tomar las cosas. Hay que estar en estas trincheras para entender algo de gestión", disparó.

Seccional. Finalmente, desde las 14.30 horas hubo un policía de continuo frente al liceo. Los efectivos que concurrían no estaban en servicio 222 sino en servicio ordinario, cumpliendo su turno en la Seccional Séptima. Esa extensa jurisdicción del Prado cuenta solamente con tres efectivos por turno.

A las 16, cuando entraba el tercer turno al liceo, los docentes ya estaban reunidos en sala, por lo que no hubo clases desde entonces.

En cada uno de los cuatro turnos, la directora reunió a los alumnos en el gran gimnasio del liceo para explicarles la situación de inseguridad, por el ingreso de personas ajenas al edificio. Además, la directora les manifestó la responsabilidad del Ministerio del Interior de proporcionar seguridad en el centro educativo.

El convenio con ANEP

A comienzos del año lectivo, los docentes del turno nocturno del liceo Bauzá amenazaron con ocupar el establecimiento luego de que un grupo de jóvenes intentara copar el centro y robara una moto dentro del predio.

Luego de una negociación entre el sindicato docente y las autoridades de la ANEP, a fines de abril se firmó un convenio entre Fenapes, Secundaria y el Codicen que establecía la presencia de un policía en servicio 222 entre las 15 y las 23 horas.

El policía acudió apenas una semana y luego dejó de concurrir al liceo.

Desde entonces los docentes denuncian que ingresan personas ajenas a la institución porque no hay control.

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