Sevilla - El delantero uruguayo Darío Silva, contratado esta campaña por el Sevilla tras jugar las últimas cuatro en el Málaga, hizo balance de sus primeros meses en la capital hispalense, donde se encuentra muy "a gusto" y con el deseo que prorrogar su vinculación en el club, que concluye en 2006.
"La experiencia está siendo muy bonita y satisfactoria, porque he llegado a un proyecto nuevo, donde se conjuga futbolistas jóvenes y veteranos. Además el equipo está muy bien hecho en todas las líneas y es guerrero, que es lo que a mí me gusta", destacó el uruguayo en una entrevista a Efe.
Con ello, Darío desea un futuro largo en el Sevilla, al argumentar que "en el mundo del fútbol nunca se puede saber si sigues o te vas, ya que es muy difícil mantenerse arriba, sobre todo cuando te recuerdan eso de que los años pesan, pero creo que todavía tengo para dar mucha guerra", dijo.
"Quiero acabar los otros dos años que tengo con el Sevilla y renovar, y la verdad es que sería lindo hacerlo en un proyecto como el del Sevilla", insistió.
El rápido y batallador delantero suramericano, que el pasado 2 de noviembre cumplió 31 años, explicó su contratación por el Sevilla, noticia que cogió de sorpresa el pasado verano en el mudo futbolístico hispalense y también al propio Darío.
"Me fui de vacaciones como jugador del Málaga y ya se había hecho la planificación de la temporada en ese equipo, pero a mitad de las vacaciones decidió mi empresario (Paco Casal) cambiar de rumbo. Me vine a España, me explicaron este proyecto y la verdad es que era muy interesante y aquí estoy", precisó el charrúa.
El delantero, que quizá esta temporada se muestra más sosegado en sus declaraciones periodísticas e incluso en el terreno de juego, afirmó que se encuentra muy tranquilo en Sevilla "una ciudad que le gusta" mucho a su mujer, a la que "por una vez le hice caso", dijo de una manera distendida a la hora de comentar como ha encajado con su familia en la capital andaluza.
Darío no se quiso olvidar de que está en Sevilla para ejercer su profesión de futbolista y destacó que estos inicios de temporada (once jornadas de Liga) todo le va bien.
He efectuado una muy buena pretemporada, lo que no hacía desde hace cinco o seis años (por lesiones o compromisos internacionales) y estoy contento porque las cosas de momento están saliendo bien, pero uno siempre piensa que lo mejor es acabar bien , precisó el uruguayo.
Darío, titular en los once partidos ligueros y también en el único de la Copa de Rey disputado por el Sevilla, ha conseguido cinco goles en la Liga y otros dos en la Copa, un porcentaje bueno al que el punta no le da demasiada importancia.
"Los últimos goles son los mejores, sobre todo si peleas por algo importante", subrayó el uruguayo, quien añadió que su equipo "está en ese camino, muy unidos y todos tirando para el mismo lado".
El futbolista destacó el buen ambiente en la plantilla sevillista y que nadie se siente desplazado "porque aquí todos tienen sus oportunidades y la aprovechan al máximo", dijo.
El delantero no quiso asegurar el éxito del Sevilla en la presente campaña, que pasa por la clasificación para una competición europea, al puntualizar que " está muy difícil porque hay mucha competencia, pero se va a intentar y hay un proyecto para conseguirlo".
Darío, futbolista de personalidad muy marcada, lo que le ha creado algún problema puntual con aficionados, jugadores, técnicos o directivos, ha congeniado con su actual entrenador, Joaquín Caparrós, al que antes sólo conocía de referencias.
"No lo conocía humanamente, pero la verdad es que nos prepara muy bien. Me gusta la manera que tiene para que los jugadores carguen las baterías ante de los partidos, lo que te hace salir al campo con mucha más ganas", resaltó a Efe un futbolista que levantó una gran espectación entre los seguidores, cansados de la penuria y mediocridad de los últimos años y que recibieron con mucha ilusión a un Darío Silva que por el momento no les ha defraudado. EFE