CARLOS CIPRIANI LÓPEZ
Daniel Cóppola nació en Montevideo hace 55 años, se crió en una quinta ubicada a los fondos del Cementerio del Norte, donde descubrió su afición por las tareas de campo vinculadas a la cría de animales y, un tiempo después, por la taxidermia.
Como técnico, Cóppola se ha dedicado a preservar el aspecto de animales extinguidos o en vías de extinción.
Durante más de 30 años se ocupó de transmitir las características de la flora y fauna de Uruguay, llegando a armar en su casa del barrio Sayago un museo en donde, en muy poco espacio, se recreaban los ambientes de asentamiento de diversas especies de animales, por ejemplo las de los bañados, relacionando al chajá con el carpincho o el churrinche y la espátula rosada.
Además de cuerear animales, hacer las réplicas musculares en fibra de vidrio, y seguir los procesos necesarios de secado, peinado y pintado, Cóppola también trabajó mucho en la pintura de helechos y la obtención de líquenes que le permitieran presentar cada hábitat elegido para exhibir.
Con ese tipo de producciones artesanales representó por ejemplo a Uruguay en la Expo 98 de Lisboa y desarrolló el montaje de numerosas exposiciones en diversos sitios, desde un stand del Ministerio de Ganadería en el Prado hasta instalaciones en el Cilindro Municipal y en varios colegios.
Fue muy importante, entre otras, la muestra itinerante que realizó a fines del siglo XX con sus dioramas o maquetas de los Bañados del Río Santa Lucía, o sus exposiciones de pintura en torno a especies en extinción del monte indígena, como el venado de campo, el puma, el tamanduá, el ciervo de los pantanos o el cardenal amarillo.
Ahora, pero desde la fotografía, su vocación persigue los mismos objetivos.
El pasado 31 de diciembre, estuvo durante 45 minutos dedicado a captar el parto de una loba de mar sobre las rocas del Cabo Santa María, en La Paloma, en las cercanías del faro.
De sus recorridas por todo el país, entre los lugares que destaca y le sirvieron para su arte, en cualquiera de las facetas, Cóppola cita a los Bañados de Rocha, las Cuevas de San Antonio, las Barrancas de Kiyú, el Valle del Lunarejo, la Laguna Garzón y el Cerro Catedral.