ALEJANDRO RODRÍGUEZ
Ayer falleció el cuarto obrero de la construcción en lo que va de 2008. El gremio del ramo realizará hoy un paro de 24 horas y otro la próxima semana, al tiempo que exigirá la inhabilitación de las empresas que incumplen las normativas de seguridad.
El fallecimiento se produjo por la mañana cuando un trabajador se encontraba realizando tareas de reparación en el colector municipal en una fosa de dos metros de profundidad junto a otros cuatro operarios. Las paredes laterales cedieron y la tierra se le vino encima. Murió asfixiado.
El obrero trabajaba para la empresa constructora Medina y Possamai, que en convenio con la comuna capitalina se encontraba haciendo las reparaciones. Dirigentes del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) sostuvieron que en los últimos meses ocurrieron accidentes fatales en las obras ejecutadas por esa firma. El País contactó a la empresa, pero sus responsables no respondieron.
DOS PAROS. La paciencia del Sunca llegó al límite. La cúpula del gremio se enteró del accidente de ayer por la mañana justo cuando discutía con la inspectora general de Trabajo, María Narducci, la muerte de un trabajador de la construcción el viernes en Botnia, que motivó el paro de 24 horas del lunes.
El gremio se declaró en alerta. Hoy a la hora 10, mientras desarrollen el paro, concurrirán hasta el Edificio Libertad para entregar una nota al presidente Tabaré Vázquez reclamándole al Poder Ejecutivo que incremente las penas a las empresas que violan las normativas de seguridad. El Sunca pedirá que las empresas que incurren en reiteradas violaciones a la normativa reciban como sanción la inhabilitación para continuar trabajando en la construcción.
Los trabajadores solicitarán hoy una entrevista al intendente de Montevideo, Ricardo Ehr-lich, y a otros jefes municipales. El objetivo es convencer a los funcionarios de no suscribir contratos con empresas constructoras que no garanticen las condiciones de seguridad a sus operarios.
El viernes se reunirá en Montevideo el Consejo Ejecutivo Nacional del Sunca para ponerle fecha a otro paro de 24 horas para la próxima semana. Este paro será acompañado por movilizaciones.
TRIPARTITA. Por otra parte, mañana se reunirá la Comisión Tripartita de Seguridad e Higiene de la Construcción, presidida por la Inspección General de Trabajo e integrada por el Sunca y la Cámara de la Construcción. En ese ámbito, los trabajadores reclamarán endurecer las penas a las empresas infrac- toras.
Narducci dijo a El País que "está en agenda" revisar el marco legal que regula las penas, que actualmente puede llevar, como sanción máxima, a una clausura de seis días a las empresas. La funcionaria sostuvo que la repartición estudiará la aplicación de clausuras por un plazo más prolongado o clausuras definitivas en circunstancias determinadas.
El presidente de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, indicó que ante los últimos accidentes laborales el gobierno, los trabajadores y los empresarios del sector deberían concentrarse en la creación de un registro que detalle el desempeño de cada uno de los profesionales y obreros que se involucraron en una obra pública o privada. Este regis- tro facilitaría, según Otegui, la identificación de aquellas empresas o personas que omiten cumplir con las condiciones de seguridad o higiene requeridas.
"Tengamos el mismo esquema de evaluación, no para penalizar sino para evaluar el comportamiento. Si hay que penalizar se penaliza. Pero el esquema de evaluación es pa-ra tener el comportamiento de cada ingeniero, de cada arquitecto, de cada encargado o capataz, de cada empresario, encargado de seguridad, etc. La industria está en condiciones de hacer un seguimiento obra por obra", sostuvo Otegui.
El titular de la Cámara de la Construcción recordó que la industria de la edificación creció en los últimos años y que, a raíz de ello, se han constituido nuevas empresas en el ramo y se han empleado a nuevos obreros. Para Otegui, no todos los nuevos actores tienen la "destreza" suficiente como para desempeñarse correctamente en el área.
Por otra parte, sostuvo que si bien existen empresas que no ponen el énfasis suficiente en la prevención de siniestros, también hay obreros que por decisión propia no toman los recaudos necesarios en la actividad diaria. Para controlar que en ambas partes se respete la normativa vigente, Otegui bregó por mayores controles del Banco de Seguros del Estado y del Ministerio de Trabajo.
CUATRO. Ya son cuatro los obreros fallecidos en 23 días de trabajo en las tareas de la construcción. El 23 de enero murió decapitado un obrero en Tacuarembó en una obra de la forestal Urupanel. Otro fue asesinado el 4 de febrero mientras trabajaba de sereno en una obra ubicada en Vizcaya y Cruz de la Sierra, en el barrio del Cerro. El tercero fue el viernes pasado como consecuencia de una caída de 20 metros de altura en la planta de Botnia. Y el cuarto ayer en el barrio Palermo.
Sin arnés y una cuerda
El lunes llegó a Montevideo Diego Monzón (36 años) desde Maldonado, donde había trabajado en una obra. Ayer era el primer día de labor en Cebollatí y Carlos María Morales, en el barrio Palermo. Se trataba de obras en el colector capitalino. Había que descender en una fosa de dos metros de profundidad para poder cambiar algunos dispositivos de la red y arreglar otros. Inesperadamente, las paredes de la fosa se derrumbaron y Monzón quedó atrapado entre la tierra y los escombros. No tenía puesto su arnés de seguridad y tampoco estaba atado a una cuerda que le permitiese salir rápidamente a la superficie. En la obra tampoco se había hecho un apuntalamiento. Los bomberos se encontraron con un panorama complicado cuando arribaron al lugar porque el suelo estaba inestable y podía producirse un nuevo derrumbe de tierra. Monzón era oriundo de Paysandú y tenía cuatro hijos. Se trasladó a la capital para trabajar.
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