Los anuncios de la intendenta Ana Olivera respecto a obras en la rambla Sur, el recambio de columnas y la extracción de árboles en mal estado molestaron a la bancada de ediles del Partido Colorado, que entiende que la jefa comunal "quiere subir su alicaída popularidad haciendo publicidad de hechos que deberían ser normales y cotidianos en el trabajo de cualquier intendencia".
"Durante los últimos días hemos presenciado como Olivera ha salido a través de los medios de prensa en lo que sugiere una especie de carrera desesperada por revertir los niveles de aprobación de su gestión, por demás golpeada", declaró a El País el edil colorado Tulio Tartaglia. "Se exponen como logros significativos, pero no son más que actividades mínimas, corrientes, cotidianas y de mantenimiento que los montevideanos le debemos exigir a Olivera. Son, en su totalidad, mínimas intervenciones, postergadas y tardías, como en el caso de Carrasco, que son de competencia inexcusable de la comuna", añadió.
En tanto, el coordinador de bancada, Mario Barbato, sostuvo: "Vamos a entendernos: no realizó ninguna rambla nueva, como debería proyectarse y construirse a futuro; no solucionó la situación del arbolado de la ciudad que en 2009 se anunció podría entrar en colapso; solamente repuso bloques del murete de la escollera, tapó agujeros del pavimento y se dispuso, tardíamente, una poda de árboles al fin de su ciclo vital una vez ocurridos los hechos de pública notoriedad".