El Ministerio de Salud clausuró una clínica ginecológica luego de constatar que allí se practicaban abortos. El procedimiento derivó además en el procesamiento de los médicos que regenteaban el establecimiento.
La clínica estaba ubicada en el barrio Buceo, en la calle José Batlle y Ordóñez 1775. La actuación de los profesionales será evaluada por la Comisión de Salud Pública, organismo que puede decidir inhabilitarlos para el ejercicio de la medicina.