El Casmu debe ahorrar U$S 600.000 mensuales para ser económicamente viable. Resolvió enviar al seguro de paro a unos 200 trabajadores, y no descarta ampliar el número. Los funcionarios reaccionaron molestos y preparan medidas.
La directiva de la institución argumenta que la decisión es inevitable, en virtud de que tanto médicos como funcionarios se negaron a renunciar al cobro del ajuste salarial de enero. El tesorero de la mutualista, Prudencio de Pena, dijo a El País que la reestructura que está aplicando la empresa no sólo abarca lo salarial, sino también la "gestión" y las "inversiones".
El directivo aseguró que en los últimos meses se ha comenzado a corregir el déficit y el "desproporcionado" gasto de la masa salarial. El directivo no descartó más envíos al seguro de paro.
De Pena dijo que el último incremento de la cuota mutual financia hasta un 51,75% de gasto en salarios. "El Casmu está en un 58%, quiere decir que estamos a siete puntos del gasto necesario", apuntó. "En cambio hay otras mutualistas que gastan por debajo del 50% en salarios. ¿Qué hacen esas instituciones con la diferencia a su favor?. Seguro que no va a los trabajadores, pero eso a nadie parece preocuparle", opinó.
Sin embargo, la Asociación de Funcionarios del Casmu está en las antípodas. Ayer el gremio paró desde la hora 17 hasta la hora 21. A media tarde, unos 60 funcionarios se concentraron frente al local en la que sesiona la Junta Directiva. Pero el "agite" no logró el efecto deseado, ya que los directivos cambiaron el lugar de reunión y se fueron para el Sindicato Médico del Uruguay.
Para Afcasmu, el envío de 150 funcionarios y 40 practicantes al seguro no es una vía de ahorro significativo. "Según nuestros cálculos apenas se ahorran unos $ 2 millones (unos U$S 81.000)", dijo el dirigente Francisco Amorena. La directiva se propuso un ahorro de entre $ 15 y $ 20 millones.
Los trabajadores enviados al seguro de paro son mayores de 60 años, varios tienen causal jubilatoria, y la medida es con retorno a la institución.
Pero Afcasmu cree que la solución no es de fondo. El gremio insiste en abatir los gastos en marketing y consultorías. Además advierte que la falta de 200 empleados "distorsionará" los servicios, ya que la mayoría cumplía tareas que ahora deberán ser reorganizadas.
Ayer, en una improvisada asamblea sobre la calle Asilo, los dirigentes de Afcasmu exhortaron a los funcionarios a no asumir tareas que estaban a cargo de los empleados enviados al seguro de paro.
El gremio, además, solicitó una entrevista en el Ministerio de Trabajo, con el fin de denunciar la situación. La dirigente Luz Vázquez dijo que la directiva está totalmente "desautorizada", porque tampoco cuenta con el apoyo de los médicos. El próximo 18 de enero el gremio tendrá una asamblea clave.