El regreso a España de los príncipes de Asturias después de haber participado de los actos de transmisión de mando, coincidió con el desmentido de la Casa Real a la versión que se ha difundido sobre que la princesa Letizia Ortiz tiene anorexia.
La versión que había sido difundida por prensa extranjera y recogida por los diarios españoles, señalaba que la flacura de la esposa de Felipe obedece a que tiene anorexia, según informó el portal de internet Periodista digital.
Estos días en los que los príncipes visitaron Montevideo se pudo comprobar efectivamente que Letizia es muy menuda. En la agitada agenda que tuvieron lunes y martes se la vio vestida por completo de celeste y de rosado. La pareja siguió todos los pasos del cambio de mando desde un lugar privilegiado. El día previo Felipe tuvo un encuentro con Vázquez en el hotel Belmont donde abordaron temas de cooperación entre ambos países, luego visitó al ex presidente Jorge Batlle en el edificio Libertad, tuvo una recepción en la embajada de España con la colectividad y visitaron el Centro Cultural de España.
Tanto Letizia como el príncipe se mostraron en todo momento muy cordiales y simpáticos. Ella rompió el protocolo con unos niños a los que se acercó a abrazar. El personal del hotel Radisson en el que se hospedaron coincidió en que "son personas muy sencillas y afables. No tienen grandes exigencias y son muy abiertos para conversar con el personal".
Los rumores sobre la supuesta enfermedad comenzaron a propagarse con fuerza en una recepción en la que los Reyes recibieron en el Palacio Real al presidente de Hungría. Luego de esa recepción algunos medios hicieron hincapié en que la princesa de Asturias está demasiado delgada. Poco después dos revistas, una italiana y otra suiza, publicaron que Letizia puede padecer anorexia. Y algunos medios españoles lo recogieron.