Aumentan casos de hiperinsulinemia

| La resistencia a la insulina afecta al 30% de los uruguayos Es una alteración que se ve en el síndrome metabólico

Eduardo

Casanova

Medico de UCM

¿Qué otras medidas pueden ayudar?

El mecanismo que genera la insulinorresistencia es la liberación a la circulación de ácidos grasos libres, que ocurre en la obesidad. Por eso debe cortarse el círculo vicioso. adelgazando al menos un 10%, mediante una nutrición adecuada y sobre todo, el ejercicio físico regular.

¿Con qué patologías se asocia?

La hiperinsulinemia se observa frecuentemente asociada con el cáncer de mama, sobre todo en mujeres premenopáusicas y climatéricas. El 30% de la población que padece insulinorresistencia con hiperinsulinemia tiene una mortalidad cardiovascular tres veces más alta a lo normal.

¿Cuál es el tratamiento?

El objetivo fundamental de revertir la resistencia a la insulina, se centra en mejorar la sensibilidad de los tejidos a esta hormona. Para ello se utilizan uno de dos fármacos, como son la metformina y la glitazona, que facilitan el transporte de la glucosa al interior de las células.

La insulina es la hormona (de secreción pancreática) encargada de transportar la glucosa de la sangre al interior de las células. Su deficiencia ocasiona acumulación de glucosa en la sangre, hiperglicemia, como se ve en la diabetes.

La descripción de la hiperinsulinemia (exceso de insulina en sangre) se consideró recientemente como criterio mayor del síndrome metabólico, constituido no sólo por la diabetes, sino por un conjunto de enfermedades como las dislipemias, la obesidad, la hipertensión arterial y la ateroesclerosis. El nivel de la insulina en sangre se considera elevado por encima de 12,2 unidades internacionales por mililitro (UI/ml). En dichos casos, aunque los niveles de glicemia sean normales, la hiperinsulinemia se manifiesta clínicamente por: a) un perímetro de cintura mayor de 102 cm. en el hombre y 88 cm. en la mujer; b) una presión arterial mayor a 130/85 mm Hg; c) una glicemia en ayunas entre 110 y 126 mg%; y d) un lipidograma con triglicéridos mayores a 150 mg/dl, con colesterol bueno (HDL), menor a 40 mg/dl en el hombre, y a 50 mg/dl en la mujer.

La insulina en sangre puede ser elevada, con glicemia normal, debido a que existe una resistencia a la insulina por parte de los tejidos. Pero esa resistencia para el pasaje de glucosa al interior de los tejidos, se compensa con una mayor secreción pancreática de esa hormona para corregir su déficit.

La insulino-resistencia se estima que en nuestro medio existe en el 30% de la población. Se evidencia cuando los niveles normales de insulina son insuficientes para descender la glucosa en la sangre. La sensibilidad anormal a la insulina lleva a aumentar los aportes de glucosa, dado que se responde como ocurre cuando los tejidos detectan una deficiencia de glucosa transportada al interior de sus células. La resistencia a la insulina no es igual en todos los órganos. No existe en el cerebro, donde la glucosa entra sin requerimiento de insulina. Pero ello es diferente a nivel del músculo, la grasa, y otros órganos como el hígado. A su nivel resulta fundamental la insulinorresistencia y explican diferentes alteraciones que se observan en el síndrome metabólico, como las dislipemias y la diabetes.

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