Roma - Un caso nuevo, en China, de un enfermo del síndrome respiratorio agudo (SARS), reactivó el temor a un resurgimiento de la epidemia de principios de año en varios países, lo que indujo a muchos gobiernos, como los de Extremo Oriente, a adoptar medidas de prevención.
El SARS causó en China 349 muertos y 5.300 enfermos entre noviembre de 2002 y agosto de 2003.
El gobierno chino confirmó el viernes que se descubrió el caso nuevo, y agregó que no se trata de un investigador ni de un médico. Es un hombre de 32 años, empleado de una emisora televisiva de Guangdong, que fue hospitalizado.
El Ministerio de Salud chino, que difunde un informe cotidiano sobre la enfermedad, expresó que ningún otro caso fue descubierto en el territorio del país.
Cuando la epidemia tocó su pico más alto a comienzos de 2003, las autoridades chinas fueron acusadas de minimizar los alcances del fenómeno.
Ahora los hospitales chinos están en estado de alerta máxima, como en otros países de la región.
En los hospitales de Hong Kong, siete ancianos fueron sometidos a análisis específicos sobre el síndrome respiratorio agudo después de que padecieron fiebre, pero los resultados fueron negativos.
El temor a una nueva epidemia de SARS se instaló en la región en septiembre, cuando un técnico de laboratorio fue contagiado después de haber manipulado sustancias infectadas con el virus en un hospital de Taiwán, mientras trabajaba en la elaboración de un antídoto.
Otro caso se verificó el 17 de diciembre, cuando el Ministerio de Salud de Taiwán informó sobre el contagio de otro investigador, de 41 años, que trabajaba en el laboratorio del hospital militar de Taipei.
ANSA