Tras el paro médico de ayer, que afectó la atención en la salud pública y privada, el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Martín Rebella, advirtió sobre un "boicot" de los propios mandos medios de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) a las autoridades del organismo.
Rebella recordó que hay un año de atraso en la concreción de distintos acuerdos médicos con presupuesto aprobado por el gobierno.
Y dijo que el incumplimiento ya no puede ser atribuido a problemas institucionales, de gestión, o burocráticos, sino que "hay mandos medios que ponen palos en la rueda y ayudan a que haya conflictividad".
El presidente del SMU habló de "intereses políticos". "En ASSE hubo cambio de autoridades y hubo voluntades expresas que se opusieron a esos cambios", argumentó.
Para Rebella esta hipótesis fue creciendo en las últimas semanas, cuando fueron surgiendo nuevos elementos en los incumplimientos de los contratos. Citó como ejemplo que a un grupo de médicos de Comisión de Apoyo se les pagó, sin ninguna justificación, la mitad de su sueldo.
También hubo irregularidades en la liquidación de sueldos a quienes estaban en el fondo médico docente y en el fondo variable. "Un mes pagaron y al otro no. No pueden decir que no tenían información o que había problemas burocráticos", fustigó Rebella.
El SMU solicitará a ASSE que rinda cuentas sobre el destino de los $ 400 millones que estaban destinados al cumplimientos de los acuerdos médicos.