"En el día de hoy celebramos el nacimiento de nuestro fundador, José Pedro Varela, a la vez que, conmemoramos el día de la Laicidad.
Varela supo ver que, para construir una verdadera república democrática, era necesario garantizar una educación humanista, donde el pensamiento crítico pudiera florecer sin dogmatismos, donde el respeto a la diversidad de creencias fuera un pilar fundamental.
Esta fue la base para construir, en el país, una educación universal, obligatoria, gratuita, y laica.
La Escuela Elbio Fernández, fundada en 1869 por la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, de la cual Varela fue miembro fundador y luego presidente, se convirtió en un laboratorio pedagógico donde estos ideales comenzaron a materializarse, incluso, antes de la Reforma Educativa de 1877.
La laicidad del siglo XIX respondía a un contexto histórico específico, hoy la laicidad, como la educación, enfrentan nuevos desafíos para los cuales el pensamiento de Varela sigue ofreciéndonos valiosas orientaciones.
Vivimos en un mundo cada vez más polarizado, que impacta en forma directa en la laicidad educativa, en la formación de los jóvenes.
Las redes sociales han transformado radicalmente la forma en que accedemos a la información y construimos nuestras opiniones. La desinformación, o la información sesgada y maliciosa, circula con una velocidad y un alcance sin precedentes.
Ante este panorama, la laicidad en la educación adquiere una nueva dimensión:la formación de personas capaces de analizar la información que reciben, el soporte para desarrollar competencias digitales críticas, la capacidad para verificar fuentes, contrastar información y mantener una sana distancia crítica frente al torrente informativo que nos inunda cotidianamente.
En otro aspecto, Uruguay, históricamente una sociedad de inmigrantes, enfrenta hoy nuevos desafíos relacionados con la multiculturalidad. La laicidad contemporánea debe ser capaz de promover un marco común de convivencia que respete la diversidad cultural, religiosa y de ideas, sin caer en un relativismo que renuncie a los valores democráticos fundamentales.
En el presente, y en este momento del mundo, la laicidad genera las condiciones para el diálogo constructivo.Promueve activamente, el pensamiento crítico y la autonomía intelectual, el intercambio de opiniones diferentes, la formación ética comprometida con los valores democráticos, la construcción de una ciudadanía global, consciente de los desafíos compartidos de la humanidad.
La SAEP, y el ELBIO en especial, fieles a su tradición vareliana, han entendido siempre la laicidad desde esta perspectiva, como un compromiso activo con la formación integral de personas libres, críticas y responsables. En ella reside una de las mayores conquistas de nuestra educación, de nuestra sociedad y de nuestro ser democrático y republicano.
Siendo así, nuestro compromiso y esfuerzo, serán nuestro mejor homenaje a José Pedro Varela, a su pensamiento que sigue interpelándonos y desafiándonos".
Enrique González de Toro
Presidente de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular