SALUD
Además del maíz con aditivos que no benefician el organismo, los embalajes también contienen grandes cantidades de calorías, grasas y sodio.
Suelen consumirse principalmente para acompañar una película o una serie, nunca salen de moda y son un bocado que gusta a chicos y grandes. Sí, estamos hablando del maíz para pop que, además de rico, es una fuente de fibra, vitaminas B1, B3 y B6, antioxidantes y minerales como hierro, magnesio, fósforo, potasio, zinc, cobre y manganeso.
Sin embargo, si consumís los que están hechos para microondas frecuentemente y/o en exceso, la historia cambia completamente. Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de la ciudad de México, comer esta versión del alimento, presenta varios riesgos a la salud, ya que entre los principales ingredientes se encuentran los siguientes:
Glutamato monosódico: este aditivo es altamente dañino, porque eleva los triglicéridos en la sangre. Se utiliza principalmente para potenciar el sabor del pop.
Ácido perfluorooctanoico: algunos empaques de pop para microondas contienen este ingrediente, el cual al exponerse al calor e ingerirse frecuentemente puede ser responsable de provocar cáncer de tiroides o infertilidad.
Diacetil: es un saborizante artificial que al inhalarlo puede provocar daños en los pulmones, lo que restringirá la capacidad respiratoria.
Pesticidas neurotóxicos: es muy probable que estemos consumiendo este ingrediente en el pop para microondas, debido a que solo el maíz orgánico está libre de él.
Además de estos ingredientes no saludables para el organismo, los empaques también contienen grandes cantidades de calorías, grasas y sodio. Por lo que, el pop para microondas no incluye nutrientes que beneficien a la salud, sino todo lo contrario.
¿Qué consumir en lugar del pop para microondas?
El maíz forma parte de nuestra dieta desde hace más de siete mil años, incluso estaba presente en la vida de las poblaciones originarias. Por eso, la opción más saludable para hacerlo en casa es de forma natural.
Preparación casera
1. Comprá tu propio maíz para pop.
2. Calentá una olla, de preferencia de aluminio.
3. Verté el maíz y tapá.
4 .Bajá a fuego medio.
5. Conforme empieza a reventar el pop, mové la olla constantemente para que no seque peguen, ni se quemen.
6. Cuando ya no escuchás que revientan, apagá el fuego
7. Una vez realizados todos estos pasos, dejalo enfriar un poco y serví en un tazón. Podés ponerle un poco de sal y limón.
Esta opción es la mejor y más económica para no dejar de disfrutar este alimento de una manera saludable.