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Punto de inflexión: los empleados de Kickstarter crearon un sindicato

Ingenieros y otros trabajadores de la plataforma de crowdfunding votaron para unirse y tener voz; marcaron así un hito entre este tipo de empresas 

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Kickstarter. Se transformó en la primera compañía de tecnología en dar este paso.

Los empleados de la plataforma de crowdfunding Kickstarter decidieron crear un sindicato. Se trata de la primera compañía de tecnología conocida en dar este paso.

La decisión, que se formalizó mediante un recuento de votos en la Junta Nacional de Relaciones Laborales la semana pasada, se concretó por un margen estrecho, con 46 empleados que votaron a favor de la medida y 37 que se opusieron. El debate sobre un sindicato, y si esa representación era apropiada para los trabajadores tecnológicos altamente remunerados, había sido una fuente de tensión en la empresa durante muchos meses.

«Estoy muy contento con este resultado», dijo Dannel Jurado, un ingeniero de software de Kickstarter que votó por el sindicato. «Hay un largo camino por delante, pero es un primer paso hacia el futuro sostenible en tecnología que yo y muchos otros queremos ver».

La medida se concretó por un margen estrecho, con 46 empleados que votaron a favor de la medida y 37 que se opusieron

El voto a favor de los sindicatos es significativo para la industria de la tecnología, donde los trabajadores se han vuelto cada vez más activistas en los últimos años sobre temas tan variados como el acoso sexual y el cambio climático. Empresas gigantes como Google y Amazon han tenido problemas para controlar a sus empleados, quienes han organizado huelgas y exigieron que sus empresas no trabajen con entidades gubernamentales y otros organismos.

Pero los esfuerzos de sindicalización a gran escala han fallado. Solo un grupo de contratistas en una oficina de Google en Pittsburgh se sindicalizó el año pasado, y un pequeño grupo de trabajadores de Instacart logró hacerlo este mes. En el pasado, la mayoría de las campañas de sindicación se han asociado con trabajadores de baja jerarquía y semi-profesionales o profesionales con salarios más bajos en lugar de trabajadores de mayor jerarquía a quienes a menudo se les paga más de US$ 150.000 al año.

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Reto. El sector tecnológico representa una nueva frontera para la organización sindical», dijo en un comunicado Richard Lanigan, presidente del sindicato..

Veena Dubal, profesora asociada de derecho laboral en la Universidad de California, Hastings College of Law, calificó el voto de Kickstarter como «un paso enormemente importante» que «señala a los trabajadores de toda la industria tecnológica que es deseable y posible construir estructuras colectivas para influir en los salarios, las condiciones de trabajo e incluso las decisiones comerciales».

El director ejecutivo de Kickstarter, Aziz Hasan, dijo en una entrevista que estaba «comprometido» y que ahora piensa en «la capacidad para que podamos avanzar».

Los empleados de Kickstarter estarán afiliados a la Oficina y al Sindicato Internacional de Empleados Profesionales y comenzarán a negociar un contrato con la gerencia sobre la igualdad salarial y las prácticas de contratación inclusivas. El comité de negociación incluirá empleados que se opusieron al sindicato así como a quienes lo apoyaron.

La compañía privada, con sede en Brooklyn, Nueva York, que cuenta con 145 empleados.

«El sector tecnológico representa una nueva frontera para la organización sindical», dijo en un comunicado Richard Lanigan, presidente del sindicato.

Kickstarter, que se fundó en 2009 y ha recaudado menos de US$ 15 millones en capital de riesgo, ofrece a las personas una forma de recaudar dinero del público para sus proyectos creativos, como una película o un nuevo dispositivo, en lugar de hacerlo a través de inversores tradicionales, un modelo conocido como crowdfunding.

La compañía privada, con sede en Brooklyn, Nueva York, que cuenta con 145 empleados, se posicionó durante mucho tiempo como altruista. En 2015, se reformuló como una corporación de beneficio público, lo que significa que también se enfocó en dar un beneficio a la sociedad en lugar de simplemente generar ganancias para los accionistas.

Golpe al nazi

La campaña de sindicalización de sus empleados comenzó en serio el año pasado, después de que Kickstarter se vio envuelto en un debate sobre si cancelar un esfuerzo de recaudación de fondos en su sitio para un libro de historietas que incluyera imágenes de personas golpeando a los nazis.

La campaña de sindicalización comenzó en serio el año pasado, después de que Kickstarter se vio envuelto en un debate sobre cancelar un esfuerzo de recaudación de fondos en su sitio para un libro de historietas que incluía imágenes de personas golpeando a los nazis.

Los trabajadores presionaron a la empresa para que permitiera que el proyecto continuara y así fue. El episodio provocó discusiones entre los empleados sobre la formalización de su voz en el lugar de trabajo.

El incidente «fue un momento en una serie de hechos que llevó a los empleados de Kickstarter a organizarse», dijo Clarissa Redwine, exsindicalista de la compañía. «Queríamos poder en las decisiones de productos, certeza en los términos de nuestro empleo y poder para cuestionar la gestión cuando sea necesario».

En marzo pasado, los empleados anunciaron que estaban tratando de organizar un sindicato. Algunos colegas disintieron, argumentaron que los organizadores no habían sido transparentes sobre sus esfuerzos y cuestionaron si los trabajadores de alto nivel jerárquico podrían beneficiarse de un sindicato. Dijeron que ya estaban bien pagados y recibieron más beneficios que el trabajador promedio.

Un empleado, que se opuso al esfuerzo sindical y que pidió no ser identificado porque algunos disidentes habían sido hostigados.

Un empleado, que se opuso al esfuerzo sindical y que pidió no ser identificado porque algunos disidentes habían sido hostigados, dijo que Kickstarter paga bien y que algunos empleados temen que un contrato les impida comprometerse libremente con el liderazgo. Tampoco estaba claro si un sindicato daría a los empleados influencia sobre las decisiones comerciales, ya que los contratos sindicales tradicionales cubren los salarios y las horas, no la estrategia corporativa.

En septiembre, Kickstarter despidió a dos de los organizadores detrás del intento sindical (ver recuadro), incluida Redwine. Los organizadores dijeron que la compañía estaba tomando represalias y presentaron reclamos ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales. Sus casos no han sido resueltos.

Kickstarter dijo que los dos empleados habían sido despedidos por problemas de rendimiento no relacionados con su organización. «Estoy muy orgullosa, valió la pena», dijo Redwin. «Me siento muy afortunada de haber sido parte de este punto de inflexión».

Búsqueda de la libre expresión

Los despidos captaron la atención y el apoyo al esfuerzo de organización, incluso del escritor inglés y autor de historietas Neil Gaiman y del actor estadounidense David Cross. «Es muy poco probable que dé difusión o publique enlaces en Twitter para proyectos de Kickstarter en el futuro. Incluso si realmente quiero que tengan éxito», tuiteó Gaiman en septiembre.
Kickstarter celebró foros en noviembre para que los trabajadores pudieran expresar sus opiniones sobre la sindicalización. Hasan, el director ejecutivo de la empresa, pidió a los gerentes y ejecutivos que no asistan y que se mantengan fuera de la sede de la compañía para que los empleados puedan discutir francamente la situación.
En enero, los empleados comenzaron a emitir sus votos a favor y en contra de un sindicato. La votación final fue el martes 18 de febrero.
Ochenta y ocho de los 145 empleados de Kickstarter fueron considerados elegibles para votar porque no estaban en funciones de gestión; cinco no emitieron votos.

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