YA LLEGÓ MARZO; Semana Santa se avecina y es hora de revisar el set de pesca, ponerlo a punto y ver cuáles son las novedades. Las casas de artículos especializados están listas para recibir a sus clientes más fieles y saben que en los siete días previos a Turismo sus ventas pueden incrementarse hasta en un 50%.
«El movimiento en Semana Santa no es como el de antes, pero la venta previa siempre es buena» apuntó Julio Areco, dueño de La Sirenita, empresa con más de 25 años de tradición.
En promedio, cada consumidor que se acerca al mostrador está dispuesto a invertir $ 5.000, pero hay tantos precios como pescadores posibles. En Uruguay son 20.000 personas las que anualmente se dedican a esta práctica, lo que se traduciría (en números conservadores) en US$ 5 millones.
«Acá el primer deporte es el fútbol, el segundo la pesca» expresó con convicción Sergio Freitas, director de Aire y Sol, firma que fundó en 1989 y que se dedica a comercializar artículos para caza, pesca, camping, náutica y buceo.
Álvaro Esquire, propietario de Martín Pescador, aseguró que «hoy en día está todo muy accesible, una caña con boya se encuentra por unos $ 400, las hay con reel desde $ 500». Él mismo es un aficionado a este deporte y, como tal, sabe que los valores trepan si un pescador quiere tener las últimas novedades. «Una caña o un reel de los más nuevos cuesta US$ 750, si uno se da el gusto tiene que invertir US$ 1.500 sólo en esas dos piezas», dijo quien compite en la Selección Uruguaya de Pesca.
Freitas y Esquire son testigos del crecimiento de su sector, el primero comenzó con un local de 15 metros cuadrados (ahora tiene uno de 200), en tanto que el segundo fue empleado, se animó con el local propio y ahora cuenta con una casa principal y una sucursal.
Qué se quiere, dónde se pescará y cuánto se está dispuesto a gastar son tres preguntas que hay saber contestar antes de llegar al mostrador de una tienda de pesca. «Según las respuestas, serán nuestras recomendaciones», explicó Freitas al tiempo que graficó que en Aire y Sol, por ejemplo, hay más de 100 modelos de cañas y un número similar de reeles.
Más allá del amplio stock que manejan estas tiendas -entre otras presentes en el mercado local, como Todo pesca, El anzuelo o Gran Aventura- hay artículos que se venden constantemente. No hay temporada de pesca sin renovación del stock de anzuelo, plomada y tanza. «Estos son lo que más se gastan y más pierden los pescadores», advirtió Freitas.
Esquire remarcó que lo bueno es que en ninguna de sus casas le venden mal a nadie. «Conocemos del tema», remarcó. Asimismo, advirtió que comprar el mejor equipo o el más costoso, no asegura buena pesca.
Las novedades para los amantes de este deporte están a la orden del día. Una vez que se tiene caña, reel y tanza siempre aparecen utensilios que seducen a los amantes de la práctica.
Así a la cuenta puede sumarse el valor de una caja de pesca (a partir de US$ 20), un posa caña para la arena (US$ 4), una linterna de cabeza (US$ 5) y la lista puede incrementarse con una silla, un par de lentes para protegerse del resplandor o incluso la funda para un balde de 20 litros.
La tecnología también se aplica al sector y se traduce desde en GPS para navegar como en chalecos diseñados para pescadores (con múltiples bolsillos) y prendas fabricadas con telas especiales que bloquean los rayos ultravioletas.
Lo más curioso es que, aunque incrementan las ventas, los expertos coinciden en que Turismo no es la mejor época del año para salir de pesca. «Hay mucha gente y pocos peces», dijo.
5.000
Son los pesos que cada pescador está dispuesto a invertir para armar su primer set, en promedio.