Lepra, el ejecutivo que le escapa al retiro

Al año de dejar Texaco sorprendió a propios y ajenos convirtiéndose en ministro del primer gobierno de izquierda; luego fue embajador y ahora será gerente general de Pluna

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POR Sebastián Panzl spanzl@elpais.com.uy

A fines de 1964 comenzó a trabajar como cadete en la multinacional Texaco y 39 años más tarde, luego de haber alcanzado la gerencia general para Uruguay y Paraguay, dio un paso al costado. A sus 61 años, comenzó 2004 con la intención de bajar la pelota al piso aunque pensó en realizar proyectos de consultoría en el mundo privado para ocupar su tiempo, ya que las alternativas de encontrar un hobbie como "cazar, pescar o juntar sellos" estaban lejos de seducirlo.

Lo cierto es que el final de la historia sigue escribiéndose, pero está claro que será muy diferente al que Jorge Lepra imaginó.

Ministro de Industria durante el primer gobierno de izquierda de Uruguay y embajador del país en Francia hasta abril pasado, el ejecutivo asumirá la gerencia general de Pluna el mes próximo, tras un breve pasaje por Biogran.

Se autodefine como un hombre "activo" y, aunque tiene amigos con perfil ejecutivo que lograron "disfrutar la vida de otra forma" luego de retirarse, por ahora mira con recelo recorrer ese camino. "Por más que uno se prepara, hay personas a las que nos afecta mucho el retiro", confió a El Empresario a pocos días de tomar la riendas de la aeronáutica.

Luego de los tres "muy intensos" años que vivió al frente del Ministerio de Industria, la actividad comenzó a caer en la embajada y por esa razón planificó su regreso a Uruguay con la firme decisión de volver al mundo privado. "Tenía claro desde enero, cuando planifiqué mi vuelta, que iba a hacer algo en la actividad privada. Empecé como consultor y ahora otra vez me convierto en gerente general", sostuvo. A su llegada comenzó a asesorar a la empresa de biodiesel Biogran como coordinador ejecutivo y simultáneamente trabajaba en el área de Responsabilidad Social Empresarial del Plan Ceibal. "Me empecé a sentir mejor desde el punto de vista mental trabajando", contó e informó que debió abandonar sus otros proyectos una vez que aceptó el nuevo cargo en Pluna.

Sorpresa ministerial

Luego de obtener el gobierno por primera vez, el Frente Amplio negociaba la integración del gabinete y hubo un nombre que sorprendió a propios y ajenos. De viaje por Rivera durante el fin de semana del 4 y 5 de diciembre de 2004, donde asistió junto a su mujer y amigos a un casamiento, Lepra recibió el sorpresivo llamado de Eduardo Bandeira, el secretario personal de Tabaré Vázquez. Sin adelantarle mucha información, el enviado del electo presidente le pidió a Lepra que se comunicara a su regreso a Montevideo. Finalmente, el martes se reunieron y Vázquez le ofreció la cartera de Industria.

Para Lepra esa designación fue "una bomba" que tiró Vázquez por su perfil empresarial y "habiendo estado en una multinacional imperialista", aunque afirmó que luego hubo buena relación con los sectores que conforman la coalición de izquierda. "Fue un pasaje interesante y muy dinámico", resumió a modo de evaluación y destacó que al inicio de su gestión debió actuar con la rapidez del mundo privado para llamar a licitación para construir una central energética por la crisis que vivía Uruguay en ese rubro a comienzos de 2005.

El nuevo desafío

Con 68 años, Lepra está a punto de comenzar su gestión en Pluna y elogia los números de la compañía, que muestran una duplicación de la cantidad de pasajeros transportados por año y la compra de nuevos aviones. "Pluna está en una muy buena situación. A fin de mes viene el décimo avión, ha tenido ganancias operativas por primera vez en muchos años, el plan de negocios es ideal como una aerolínea enfocada a la región. La empresa está muy bien, creciendo. Hay que ayudar a que continúe creciendo", enfatizó confiado en que lo logrará.

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