Rubens Martínez
Director y gerente general de Tiempost
Es contador público y a sus 63 años volvió a tomar las riendas de Tiempost tras diez años dedicándose a otros negocios, entre ellos, la creación de Autoparque. Se sumó al desafío porque confía en el desarrollo del Uruguay logístico -que se debe impulsar con la creación del ferrocarril de carga moderno, por ejemplo- y en el potencial de la firma que comenzó un plan de inversiones y que factura US$ 20 millones. Exhorta a los empresarios a elevar su perfil. Tiene dos hijos y dos nietos, es casado y amante de la lectura.
POR gabriela rocha
grocha@elpais.com.uy
Participó en la fundación de Tiempost hace 25 años, estuvo ausente y volvió a la dirección recientemente ¿Por qué?
Me invitaron. Es una empresa que estos últimos años no había podido desarrollar toda su potencialidad; me parece un desafío interesante y voy a tratar de aportar lo mío para que siga creciendo como lo hizo los primeros años de vida. A fines del año pasado me sumé a la dirección y a comienzos de este tomé la gerencia general; esto fue diez años después de haber dejado esa posición, cuando la firma se vendió a un fondo financiero. Ahora ha vuelto a pertenecer a un grupo de capitales privados regionales.
¿Qué inversiones concretarán de cara a ese crecimiento?
Estamos invirtiendo en el proceso de reingeniería, tecnología, infraestructura, facilidades locativas, depósitos y también en más flota. En principio fueron unos US$ 500.000, lo que falta es mucho más que eso porque son inversiones en infraestructura. Estamos proyectando un centro operativo logístico adicional al actual, será en un lugar en los accesos de Montevideo, lo estamos negociando.
Es una empresa que enfrenta competencia en varios frentes…
Actúa en correspondencia, distribución y logística. Es la única empresa que tiene participación en los tres negocios al mismo tiempo y también la única con alcance nacional, excepto el correo, que no se dedica a la logística.
¿Cómo ha afectado el uso del correo electrónico al negocio primario de la compañía, el envío de documentos?
Contrario a lo que se puede pensar, hoy se distribuyen más cartas por el crecimiento del país. Además, el correo electrónico facilita la aparición de sitios de comercio electrónico y estos sitios no pueden existir sin soluciones logísticas. Entonces ahí estamos nosotros.
¿Qué presencia tiene la firma en el exterior?
Está todo pronto para ofrecer servicios de courier internacional, eso ya está operativo, no lo estamos promoviendo porque acabamos de terminar todas las tareas operativas y tecnológicas para que sea posible. En tanto, el año que viene vamos a ver la posible extensión de servicios más allá de las fronteras. Empezaríamos por los mercados de la región. La idea es integrar cada vez más la cadena logística, tenemos una parte de la cadena que sigue, la idea es alargar la cadena.
Los planes de crecimiento se enmarcan en un momento en el que la logística se muestra como pilar de desarrollo del país...
Con el crecimiento de la actividad económica en general y, en particular, dentro de esta actividad la logística está tomando una importancia muy grande, sobre todo desde la ley de puertos de los 90 que empezó con el desarrollo del Puerto de Montevideo y ha generado una movida muy importante. Hoy por ingresos logísticos se genera tanto o más que por el turismo, eso es algo que no imaginábamos 15 años atrás, y va a seguir creciendo. Los acuerdos entre gobiernos que se obtuvieron estos días en la provincia de San Juan, Argentina, que promueven la unificación del Código Aduanero y una serie de acuerdos adicionales, sin duda, van a favorecer y a promover el rol de Uruguay como centro logístico nacional.
¿Qué debes detecta aún para consolidar ese camino?
Uruguay debe impulsar la existencia de un moderno ferrocarril de carga. Y otras cosas que tienen que ver con la vialidad, el propio Puerto tiene que ampliarse, sabemos que tiene planes de ampliación.
¿En qué otros aspectos cree que debería trabajar el gobierno?
En nuestra área, que mantenga los controles que lleven a que la actividad sea totalmente formal desde el punto de vista fiscal y de contratación del personal. Eso es algo que todavía tenemos de algún modo en el debe. Es notorio que el gobierno está tratando de avanzar en ese sentido pero hay mucho terreno para seguir y eso es algo que a nosotros nos preocupa.
En tanto, la carga fiscal que la actividad empresarial soporta en general todavía es muy alta y representa una traba a la reinversión, sobre todo si se tiene en cuenta que en este país se requiere una alta tasa de inversión. En un país desarrollado la tasa de inversión es relativamente chica porque no se quiere crecer tanto, entonces se pueden dar el lujo de tener una carga fiscal alta. Pero en un país que quiere desarrollarse y que quiere que tener una alta tasa de inversión, tiene que tener una alta tasa de ahorro; y para tener una alta tasa de ahorro es necesario que los impuestos no sean altos.
Aunque estuvo diez años fuera de la firma no se mantuvo al margen del mundo empresarial ¿Qué cree que caracteriza al empresario uruguayo?
En Uruguay hay una tendencia de los empresarios a tener perfil bajo y a su vez la sociedad uruguaya no valora mucho el rol del empresario. Ambas cosas deberían cambiar, el empresario debería hacer un esfuerzo por resolver su trabajo y la sociedad debería ver que el empresario toma riesgos y cuando actúa formalmente genera puestos de trabajo y paga impuestos, de forma tal que debería haber una relación mucho más afectuosa entre ellos. Pero la sociedad no cambia sola, así que el empresario debe pensar qué tiene que hacer para que las cosas cambien. Y el debe no es sólo del empresario sino también de otros actores que deben valorarlo, como el gobierno y los gremios; somos todos parte de una cosa y si falta algo no funciona el resto.
Factura unos US$ 20: y distribuye 2: de bultos
La firma uruguaya Tiempost nació siendo Transegur S.A -una de las empresas que aún integran el grupo-, y se dedicaba al momento de su fundación al servicio de traslado de cheques del sistema financiero. Luego sumó el traslado de paquetes y después la logística; 25 años después factura unos US$ 20 millones anuales en sus tres líneas de negocio que integran su cartera de clientes coporativos y personas.
La compañía emplea hoy a 900 personas de manera directa, tiene una flota de 120 vehículos que recorren seis millones de kilómetros y administra más de 150 sucursales en todo el país.
En tanto, distribuye dos millones de bultos y cinco millones de piezas postales por año, al tiempo que administra stocks que ocupan 6.000 metros cuadrados.