Enchiladas, tacos y frijoles con palillos

| Seducida por los millones de consumidores y el crecimiento constante, la cadena El Fogoncito suspendió su incursión a EE.UU. para apostar a China

Qué es más apetecible que un país con un crecimiento anual de 10% y 300 millones de consumidores? Probablemente nada. Por eso, la cadena de comida mexicana El Fogoncito decidió posponer su ingreso a Estados Unidos y lo reemplazó por China, donde abrió su primer local y proyecta tener cinco en dos años, invirtiendo U$S 1 millón. ¿Arriesgado?

"Entrar no implica tener utilidades inmediatas, es una apuesta de mediano y largo plazo de gran potencial", dice Benjamín Chow, vicepresidente de LatinAsia, consultora que asesoró a la cadena en su incursión. La apertura de China a las tendencias occidentales y los próximos juegos olímpicos son razones de peso para la aventura. Todo empezó hace un año, cuando directivos de LatinAsia le propusieron a Carlos Roberts, director de El Fogoncito, realizar un viaje a China, donde habían detectado escasa oferta de propuestas culinarias 100% mexicanas.

Luego vinieron las investigaciones para determinar el segmento objetivo, el potencial de los productos y los precios. A su vez, un reconocido chef chino ayudó a identificar los platos y las adaptaciones para el menú, el cual fue modificado en un 30%, incluyendo más vegetales. La apariencia del lugar también sufrió cambios.

Según datos de Bancomext, hay al menos 20 empresas mexicanas interesadas en establecerse en el país asiático, particularmente de los sectores alimentos, automotriz y químico. Y aseguran que aunque está agotado el esquema de los Tratados de Libre Comercio, es muy probable que se opte, en el futuro, por generar otra clase de acuerdos. Gracias en gran parte a las estrategias de las cerveceras, se ha logrado una buena percepción de los productos mexicanos. Se espera que en el corto plazo los chinos también tengan como referencia a la productora de harina de maíz y tortillas Gruma, tras su ingreso a Shanghai con una planta de harina en la que invirtieron US$ 100 millones.

Mientras tanto, El Fogoncito, que concentrará sus esfuerzos en Beijing, proyecta crecimientos anuales del 50%. "Cederemos franquicias una vez que el modelo esté bien establecido y podamos garantizarles a los inversionistas la rentabilidad", dice Rosas. La intención es contar, en cuatro años, con 25 establecimientos. Ya hay 10 grupos solicitando franquicias, que se prevé ronden los US$ 200.000 y US$ 250.000, aunque claro, todo depende. "Hemos tenido una afluencia suficiente, mas no la que queremos. Estamos trabajando en la parte de promoción para seguir incrementando ese flujo de gente", dice Rosas. Por las dudas tampoco se olvidan de Estados Unidos. La idea es ingresar en septiembre y posicionar de 10 a15 establecimientos propios, para luego de dos años empezar a franquiciar. (América Economía)

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