La moneda brasileña cerró el viernes por primera vez a 1,90 reales por cada dólar, lo que representó el mayor valor en más de seis años y medio.
Ese nivel significó una apreciación de 12,47% en lo que va del año, en una revaluación que preocupa cada vez más a los analistas.
El Banco Central trató infructuosamente de contener el alza, con compras de dólares en el mercado a vista y con una operación en el mercado cambiario de futuros (swap reverso) por 1.500 millones de dólares, durante la última jornada de la semana pasada.
La valorización de la divisa brasileña en los últimos días fue atribuida por el ministro de Hacienda, Guido Mantega, a la oferta pública de la siderúrgica Mittal de más de US$ 5.000 millones de dólares por la brasileña Arcelor Brasil. Los buenos resultados económicos de Brasil, con su mejora en la notación de agencias internacionales de calificación financiera, alienta además una tendencia de la que no se ve el fin, y que preocupa a los especialistas.
"En caso que continúen los datos económicos de forma positiva y no acontezca nada en el campo político ni en el internacional, la semana próxima el real seguirá para arriba", dijo Vanderlei Arruda, analista de la casa de cambios Souza Barros.
La actual cotización del real "preocupa, porque lo más importante para el crecimiento de la economía local es el aumento de la productividad, y el sector donde la productividad es más alta es el exportador", expresó la economista Eliana Cardoso, de la Fundación de ese país norteño Getúlio Vargas. AFP