TEMA DE ANÁLISIS

La industria no está en el mejor momento

Últimamente la demanda regional trajo dinamismo; precios relativos generan dudas.

Industria: fue por cuatro meses el sector con más beneficiarios. Foto: AFP
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El desempeño de la industria manufacturera al cabo del primer trimestre del año confirma las dificultades por las que atraviesan los sectores productores de bienes en Uruguay. Descontada la refinería, la producción está estancada y las perspectivas para varias ramas a corto plazo no son auspiciosas. En particular la realidad regional, donde se observa un enlentecimiento en el nivel de actividad y el abaratamiento relativo a nuestros precios. Ello se ve reflejado en el deterioro de las expectativas empresariales, anticipando una baja predisposición a invertir.

El índice de Volumen Físico (IVF) de la producción manufacturera se incrementó 6,6% en el primer trimestre del presente año en comparación a igual período de 2017. Ese resultado está distorsionado por el comportamiento de la refinería, que cerró por razones de mantenimiento en febrero del año anterior, reabriendo recién en el mes de noviembre. La comparación interanual arroja un incremento del 128% en el nivel de actividad de la refinería en el primer trimestre. Como estos cierres temporales de la refinería son periódicos, por lo que en esos meses la producción cae 100% y dado el importante peso relativo que tiene dentro de la industria manufacturera (es la rama que más pondera), es que para evitar distorsiones y analizar mejor el desempeño del sector manufacturero se analiza el comportamiento de la industria sin esta rama.

Descontada la refinería, la producción industrial se contrajo 4,4% en el primer trimestre. Este resultado, que contrasta con el global, también debe relativizarse ya que está muy influenciado por la siguiente rama en peso relativo dentro de la industria, que se contrajo casi 40%. Se trata de la producción de concentrados para la elaboración de bebidas refrescantes. Es una planta situada en zona franca que abastece a la región.

Si se hace abstracción de esta rama, se constata que el nivel de actividad de las ramas instaladas en el territorio fiscal, excluida la refinería, el núcleo duro de la manufactura se mantuvo prácticamente estancado en el primer trimestre, registrando una ligera suba del 0,2%.

Por su parte, la producción en zona franca cayó 16,1% debido al desempeño de los concentrados, lo que no pudo ser contrarrestado por el incremento en la producción de celulosa (1,1%).

Vistos los números anteriores, descartando la refinería y la producción de concentrados, que responde a estrategias de la casa matriz, el resto de la industria presenta un crecimiento muy moderado, tendiendo al estancamiento, tal cual se muestra en el gráfico que aparece en la parte alta del cuadro. Se ve allí que el núcleo de la industria atravesó por una fase recesiva durante el año 2015 y mediados de 2016, recuperándose a fines de ese año hasta enlentecerse a mediados de 2017.

Como la industria manufacturera engloba varios sectores con realidades distintas en varios de ellos es que conviene analizar su desempeño, atendiendo al destino de las ventas. Podemos distinguir entre ramas exportadoras y aquellas volcadas principalmente al mercado interno. A su vez, las exportadoras las podemos dividir según industrialicen materias primas de origen agropecuario o insumos elaborados previamente en otras industrias.

En el gráfico que aparece a la izquierda en la parte media del cuadro se muestra la evolución de estos grupos de industrias en los últimos trimestres, presentando comportamientos distintos. En los últimos trimestres las ramas más dinámicas fueron las exportadoras de base industrial, en tanto las restantes presentaron un comportamiento recesivo.

Hay que aclarar que la rama de fabricación de concentrados forma parte de las industrias exportadoras de base industrial, pero a los efectos de este análisis se excluyó para entender mejor el desempeño de las restantes ramas que conforman el grupo. La fabricación de celulosa también forma parte del grupo. En el trimestre su actividad se incrementó 1,1%, por debajo del crecieron promedio de todas estas ramas en conjunto. Ello quiere decir que las otras ramas mostraron mayor dinamismo. Ello efectivamente es así, y en buena medida se explica por las mayores exportaciones a la región.

El gráfico que aparece a la derecha de la parte media del cuadro muestra el desempeño de las ramas exportadoras que venden fundamentalmente a la región y que casualmente forman parte de este grupo.

Se trata de industrias vinculadas a la construcción, la automotriz, los químicos y el papel. La recuperación que mostraron tanto Argentina como Brasil en el último año explican este comportamiento.

La duda que surge ahora es cómo quedarán los precios relativos entre los socios del Mercosur una vez que se apacigüen las devaluaciones que están sufriendo sus monedas, y cómo impactará ello en las corrientes comerciales. Por lo pronto, a raíz de los ajustes en proceso en Argentina se espera un freno en la obra pública, lo que probablemente incida negativamente en las exportaciones uruguayas de las ramas metalúrgicas asociadas a la construcción.

En cuanto a las ramas volcadas principalmente al mercado interno, varias de ellas competidoras con importaciones, el mal desempeño responde a la pérdida de competitividad asociada al encarecimiento de sus costos de producción. La devaluación que sufrió el peso en las últimas semanas puede ayudar a revertir en parte esta situación que ya arrastra varios trimestres. Pero también hay que ver que sucede con los precios relativos, ya que al interior de este grupo hay varias ramas productoras de alimentos finales que compiten con productos importados desde la región.

Otras ramas dentro de este grupo están relacionadas con la construcción. En el horizonte asoman nuevas obras que son necesarias para la instalación de una tercera planta de celulosa. Su futuro depende de que se concreten, ya que la construcción de viviendas está deprimida.

En este contexto, las expectativas de los empresarios no son favorables. Tanto en lo que refiere a la situación de su empresa como a la economía en general, las expectativas se deterioraron a partir del último trimestre de 2017, tal como lo muestra el gráfico que aparece a la izquierda en la parte baja del cuadro. Son más pesimistas quienes venden en el mercado interno que los exportadores. Pero esta información es previa a la devaluación que se registró en las últimas semanas, de alto impacto.

No debe extrañar entonces que siga cayendo el empleo en la industria, tal cual lo muestra la gráfica que aparece a la derecha en la parte baja. Ante la inminencia del inicio de una nueva ronda de los Consejos de Salarios tener presente no sólo el escenario pasado, sino el futuro, es clave para no seguir destruyendo empleo en el sector manufacturero.

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