NOMBRES DE DOMINGO

Cuando la risa salva

Con una carrera de más de 20 años, Nicolás Vázquez es uno de los actores más queridos de Argentina. Su obra "Una semana nada más" es un éxito en Buenos Aires y confirma que es un gran comediante.

Nico Vázquez
Foto: Darwin Borrelli

Cada semana se repite el ritual. La gente lo sabe y lo espera. Él, que lo sabe más que nadie, le dice a su equipo que al público se le agradece, siempre. Y entonces, cada jueves, viernes, sábado y domingo, después de cada función de Una semana nada más, las puertas del teatro El Nacional, en plena Avenida Corrientes de Buenos Aires se abren, y Nicolás Vázquez, Benjamín Rojas y Flor Vigna salen abrazados para encontrarse con las cientos de personas que los esperan. Nicolás saluda, se saca fotos, sonríe, abraza y agradece. Y lo hace porque a él el teatro lo salvó y el público lo levantó, lo hace porque se siente bien y porque dice que de nuevo está feliz. Y eso, para Nicolás, no es solo una frase hecha o un cliché.

La gente lo toca, una mano, el brazo, el hombro, le da el celular para la foto, le habla, lo abraza y también le agradece: por la entrega, por la pasión, por el amor, pero sobre todo, por la risa. “En Una semana nada más te reís cada cinco segundos, y eso es real, lo comprobamos función a función”, dijo Nicolás en una entrevista sobre la obra que produce y protagoniza junto a Rojas y Vigna y que además, es el fenómeno teatral de la temporada en Buenos Aires. El espectáculo, que se estrenó el pasado 9 de enero, se transformó rápidamente en el más visto de la cartelera porteña con entradas agotadas con anticipación todas las semanas. Sin embargo, lo que más importa de esta obra es que, aún sin ser el director, tiene el sello personal de Nicolás, ese que hace que el público lo elija, lo quiera y lo siga adorando después de 20 años. Una semana nada más tiene humor, tiene música, tiene potencia, tiene fuerza, tiene energía, y en el medio de todo eso tiene un mensaje. Y en el mensaje Nicolás dice que la risa salva.

Comediante

Nació en 1977 en Buenos Aires, Argentina. Hincha de River como su papá, Nicolás quería ser jugador de fútbol y a los 14 años le pidió que lo llevara a probarse para jugar en las inferiores del club. Podría haber sido el 9 de River, pero en vez de la cancha, eligió la cámara y el escenario. En 1997, cuando Nicolás tenía 20 años debutó en RRDT, novela producida por Pol-ka y protagonizada por Carlos Calvo y China Zorrilla. Un año después fue parte del elenco de Verano del 98, el primero gran éxito juvenil de Cris Morena y en 1999 compartió elenco con Guillermo Francella en Trillizos. En 2005 Nicolás confirmó que estaba pisando fuerte en la comedia argentina. Ese año fue el protagonista, junto a Gianella Neyra de Quién es el jefe, la adaptación de la serie estadounidense, Who Is TheBoss. El mismo año, llegó al cine al ser parte del elenco de El buen destino, película protagonizada por Federico Luppi.

Sin embargo, el 2007 marcó un antes y un después. Luego de haber formado parte del elenco de Alma pirata, otra vez de la mano de Cris Morena, la productora argentina lo convocó para ser el protagonista de Casi ángeles, una tira juvenil que duró cuatro años y marcó la adolescencia de los 2000 en Argentina y Uruguay. Pero también en Chile, España, Israel e Italia. Casi ángeles llegaba todas las tardes a decirnos que siempre ganan los que sueñan. Allí, Vázquez interpretaba a un arqueólogo obsesionado con encontrar la Isla de Eudamón, y que termina por hacerse cargo de un hogar de huérfanos. Pero Casi ángeles fue más que solo una novela para adolescentes. Ahí, Nicolás empezó a cantar (lo recordarán, los millennials, cantando “Dos ojos se van, se van de viaje”, junto a Emilia Attias), llenó teatros, hizo giras por todo Argentina y Uruguay y dejó un recuerdo que aún hoy circula en las redes sociales. “Casi ángeles marcó mi vida, especialmente por los mensajes que da Cris con sus programas. A mí ahora me saluda por la calle un nene de 6 años, le pregunto cómo me conoce y me dice que es porque está mirando esa novela ahora, diez años después. Fue una locura increíble”, dijo.

Es que, además, fue durante los rodajes que Nicolás se puso de novio con Gimena Accardi, su esposa y también actriz. A partir de ese momento, todo lo que era de a uno fue de a dos. “A mí Gimena me cambió la vida, fue la primera mujer que me empezó a señalar que empezara a pensar un poco en mí y no tanto en que estén bien los demás. Es una persona muy especial, es la mejor amiga que alguien puede tener, tiene una cabeza muy pura y eso me enamoró de ella. La admiro mucho”.

Hizo teatro, ganó un premio, hizo cine, volvió a la televisión para protagonizar Los únicos y después Mis amigos de siempre. Pero nada en la carrera de Nicolás fue tan intenso como cuando en 2016 decidió hacer El otro lado de la cama, una obra en la que venía insistiendo desde hacía años. Con un elenco integrado por Gimena, Benjamín Rojas, Sofía Pachano, Sofía González Gil y Francisco Ruiz, la obra estuvo en la cartelera porteña, en Mar del Plata, giró por todo Argentina, vino a Montevideo dos veces, a Punta del Este otras tantas y recorrió algunas ciudades del interior uruguayo.

En el medio del éxito, pocos días después de casarse con Gimena, a Nicolás se le cayó el mundo. Su hermano Santiago, de 27 años, falleció de una miocardiopatía hipertrófica. Desde entonces, ha dicho el actor, no volvió a ser el mismo. Sin entender por qué lo hacía, decidió retomar las funciones de El otro lado de la cama. Entonces, dijo, el público lo bancó como siempre, pero lo abrazó más que antes. Y así, función tras función, Nicolás empezó a levantarse. Por eso quizás ahora decidió volver, con una obra distinta, pero con el mismo mensaje: la risa salva, siempre salva.

Nico Vázquez-Gimena Accardi
Foto: Darwin Borrelli

Amor que nació en el rodaje

Trabajó junto a Gimena Accardi en Alma pirata pero en Casi ángeles interpretaban a una pareja. Desde el 2007 están juntos y en 2016 decidieron casarse. El casamiento fue íntimo, en la playa del Mar del Plata. Santiago, hermano de Nicolás, fue el encargado de casarlos y la pareja se tatuó una cruz en el dedo en vez de entregarse anillos. Son una de las parejas más queridas del espectáculo.

La obra de la temporada es suya

obra Una semana más
Nicolás Vázquez, Flor Vigna y Benjamín Rojas. Foto: Difusión

Con producción artística de Nicolás Vázquez y producción general de Adrián Suar, Nacho Laviaguerre y Preludio Producciones, Una semana nada más se convirtió, en poco más de un mes, en el éxito teatral de la temporada en Buenos Aires, con números que igualan o superan a la cartelera de Carlos Paz o Mar del Plata.

“Cuando armé el equipo, le pedí a los productores que me dejara convocar a un grupo de gente que fueran buenas personas, porque yo estoy a flor de piel y necesitaba trabajar con personas buenas, que te hacen un mimo, te sostienen”, contó el actor sobre la obra. Así, eligió a Benjamín Rojas, con quien compartió elenco en El otro lado de la cama, y a Flor Vigna. La obra, escrita por el francés Clement Michel y dirigida por Mariano Demaría, trata (en líneas generales) sobre los problemas de convivencia de una pareja, y un amigo que se muda con ellos durante una semana para intentar solucionar las cosas.

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