IGNACIO QUARTINO
¿Alguna vez imaginó escuchar una canción de los Olimareños en versión remixada? Pues bien, la música electrónica logró lo inesperado: no sólo existen esas versiones, sino que además pegaron bien incluso entre el más convencional de los folklóricos.
Detrás de los temas remixados no solo hay tecnología de punta. También se encuentran artistas que pasan horas buscando el arreglo justo para el momento indicado. Se trata de los DJ’s y productores que, con el pasar de los años, se fueron ganando el respeto en el mercado de los músicos. Tanto que actualmente, cuando un boliche cool pasa música electrónica, promueve el nombre del DJ que tocará, porque es fija que atrae gente.
Impulsado por una movida mundial, el fenómeno de los DJ’s llegó a Uruguay y con el tiempo se masificó hacia públicos que no eran tan habitués a la electrónica. Sobre fines de los 90, la movida under montevideana ya conocía las fiestas rave donde esa música sonaba hasta altas horas de la madrugada. "Muchos se fueron casando y esas fiestas pasaron a ser un recuerdo del pasado", cuenta Nacho Benedetti, de Omar, el dúo de productores musicales y DJ’s que inventaron el género house yorugua.
Esa dupla de raíces rockeras tomó contacto con la electrónica gracias a ese sub—mundo rave. Lo mismo sucedió con otros tantos DJ’s que saltaron a la fama en los últimos tiempos, una vez consolidada la movida.
Con la llegada de la electrónica, los códigos cambiaron por completo. Los discjockeys pasaron a denominarse DJ’s. En vez de pasar discos realizan performances en fiestas que ahora se llaman fests. "No puedo creer que todavía exista gente que a la música electrónica le diga marcha", se lamenta incrédulo Pablo Bonilla, el otro integrante de Omar. "Si bien conocer la infinidad de géneros que existen en el mundo de la electrónica no es una tarea sencilla, llamar marcha a las descargas eléctricas que emanan sonido es, a esta altura, un concepto bastante obsoleto".
Más allá de los géneros, cada DJ tiene su propio estilo de pasar música. La dupla Omar compone y elabora sonidos con laptops.
PERFORMANCE. La DJ Paola Dalto lleva tres porta cd’s repletos de discos, 200 aproximadamente, para elaborar un set de temas que le permitan cumplir con una buena performance. La misma será exitosa en la medida que los bailarines se muevan en la pista.
"No hay nada más frustrante para un DJ que el público no viva un momento de euforia, y se aburra porque la música que pasás no es buena", sostiene Dalto.
También hay otros factores que inciden en el éxito de una performance, incluso que pueden jugar en contra como las fallas técnicas. "Si se corta la luz o el sonido se puede arruinar todo. Lo peor es que cuando sucede este tipo de inconveniente la gente viene a quejarse al DJ y no al sonidista", agrega.
La electrónica tiene matices de géneros que identifica a los DJ’s. En el mercado uruguayo, algunos productores musicalizan un evento con Cd’s, como es el caso de Paola Dalto. El DJ Koolt trabaja con los discos de vinilo. Los integrantes del dúo Omar, en cambio, prefieren ser identificados como productores porque la gran mayoría de los temas que pasan son de su propia autoría. "Creo que llamarnos DJ’s sería mezclar el trabajo de los demás, porque son distintos", indica Nacho Benedetti.
ENTRETENER. Está claro que entretener al público con música es todo un desafío para los expertos de la electrónica. Benedetti sostiene que el arte de conjugar sonidos requiere horas de estudio en su casa y estar atento a las nuevas tendencias musicales que giran por Internet. El disco duro de su laptop cuenta con infinidad de sonidos, golpes de batería de todo tipo, así como innumerables acordes de guitarra. Pero todavía no son suficientes para él, ni para su colega de Omar. A modo de anécdota, Bonilla recuerda una vez que acompañaba al baterista de la banda Astroboy que cargaba con esfuerzo el bombo de su batería, mientras él trasladaba su computadora. A la pasada, el productor le comentó: "pensar que dentro de esta cosita (por la laptop) tengo varios bombos como el que estás cargando".
Estar al día es regla número uno de los productores. "No podemos estancarnos en un solo estilo de música. Tratamos de leer revistas, concurrir a festivales para abrir la cabeza, que nos sirvan para producir material nuevo y nos conectamos con radios de Inglaterra por Internet", señala Bonilla.
En tanto, Benedetti recuerda haber visto colegas suyos con lápiz y papel en mano, tomando nota sobre los recursos que aplican otros DJ’s en medio de una fiesta, con tal de innovar con nuevos sonidos.
Paola Dalto empezó a experimentar con la música electrónica en su Bella Unión natal. El padre tenía equipos de amplificación con el que empezó a conocer las reglas básicas del sonido. "El arte está en el orden y en la forma que se pasa la música. Puede sacarse una intro o colocarla en un golpe (descarga eléctrica fuerte) de la canción y puede sonar muy estético", ejemplifica la DJ sobre el modo de elaborar un set musical.
TENDENCIAS. Más allá de sus estilos musicales, a Omar y a Dalto no sólo los une la pasión por la electrónica sino también la fama ganada a través de la televisión. A mediados de 2004, la agencia Punto renovó la imagen de Canarias con una nueva publicidad que incluye el tema de Fernando Cabrera, interpretado por Laura Canoura, Detrás del miedo, remixado por Omar.
La experiencia que Paola Dalto en publicidad fue más reciente que la del dúo. En febrero pasado formó parte del rodaje del último aviso de Nevada. Paola tuvo la responsabilidad de cerrar el jingle del comercial que cuenta con interpretaciones de los principales artistas de la música nacional.
Gente de todas las edades disfruta la música de los DJ’s, marcas buscan identificarse con ellos y una movida en pleno auge dan la pauta que la electrónica puede ser, en breve, parte del folklore uruguayo.
APRENDER EL ARTE DE MUSICALIZAR
Para la DJ Paola Dalto la vocación es innata, pese a que existen cursos para personas que desean aprender el arte de musicalizar un lugar.
Lejos de considerarse una carrera con título o posgrado, el fin de los cursos dictados por DJ’s profesionales es que sus alumnos conozcan el manejo técnico de los aparatos.
"Es como aprender a andar en bicicleta", admite el DJ Marcelo Castelli. "El resto es un arte, como pintar: podés contar con todos los elementos para practicar, pero hay que tener intuición para hacerlo bien", agrega.
Para Castelli, la carrera de DJ en Uruguay no se desarrolló lo suficiente como en otros países, donde hay escuelas de música que enseñan las reglas básicas de la electrónica. Por el momento, en Montevideo no existe un lugar físico donde los fanáticos de esta música puedan aprender las reglas básicas, salvo a través de clases particulares.