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Karol G y su paso a paso hasta llegar a la cima del reguetón

La música urbana era terreno de hombres. Pero hace unos años comenzaron a surgir mujeres que pisan fuerte y conquistan radio, mercado y público en el género. Karol G es una de las referentes.

Karol G
Karol G

Karol G aprieta fuerte la mano de su padre y sube junto a él hasta la cima del escenario de los Grammy Latinos. A la cima de la música también llegaron juntos. Ella es el nombre visible, la voz que resuena, la mujer todopoderosa que decide qué, cómo y cuándo cantará o dejará de cantar. Él es la garra fundamental que la cinchó desde niña para que no abandonara su sueño. Él, Guillermo, la llevaba a sus escenarios colombianos más modestos a los que iba con su banda de Medellín cuando ella, Carolina, tenía cinco años y jugaba a ser cantante.

Karol G recibe los besos y el gramófono en el escenario por ser, en 2018, considerada la mejor artista nueva del año. Se lo entrega a su padre. Él lo levanta con sus brazos estirados, ella se acerca al micrófono y después de gritar y de reír con la garganta, la boca y los ojos, habla de sus nervios, de J Balvin, de la sensación que siempre tuvo de que algún día estaría en ese escenario con ese premio, de las gracias a su familia, a su disquera, a los que creen en ella, a Dios. A las mujeres que como ella se posicionaron en una industria que hasta hacía no tanto era territorio exclusivo de los hombres. A los colegas que la ayudaron. Y a “este hombre aquí que es el 99% del éxito de mi carrera, mi papá”.

Carolina es pequeña, es 1º de enero de 1996 y todavía no ha cumplido sus cinco años. Canta con una voz estridente y aguda, de niña que se ríe y se divierte porque en frente está su familia, con palmas de público atento, y al lado, golpeando un tambor y repitiendo un “pa, pa, pa”, su padre. Carolina es pequeña y todavía no habrá pasado ni por Factor X, ni por la primera disquera con la que tuvo que romper contrato, ni por los primeros “no” que marcaron los inicios de su carrera profesional, ni por el Grammy, ni por ninguna Tusa —la canción y la decepción amorosa (ver recuadro)—. Pero Carolina canta y mira a su padre, que también la mira, porque sabe que eso que tienen es especial, que la música los une tanto como la sangre, y que compartir canciones es divertido y alegre, feliz.

Una “Tusa” que sonó en todos lados

“Me he dado cuenta de que ‘Tusa’ significa diez millones de cosas, pero en Colombia y en la canción Tusa es una decepción amorosa”, cuenta Karol G en una entrevista con el medio mexicano EXA. Y esa expresión la han repetido millones en occidente. Karol G la escuchó por primera vez más de un año antes de lanzarla. Se la mostró su productor, pero no la convencía del todo y se olvidaron de ella. Un día la cantante se preguntó qué habría pasado con eso. “Sé que pasaron muchas cosas con esa canción durante ese año. El año pasado a la cabeza se me vino, me acordé, llamé a mi productor y le dije qué pasó con esa canción que hablaba de una ‘tusa’. Yo siento que la canción me estaba esperando”. Para Karol G el éxito de la canción (superó los 921 millones de reproducciones solo en YouTube, por ejemplo) se debe a la energía y el amor que le pusieron tanto ella como la rapera Nicky Minaj, su colaboradora en el que fue hit del verano 2020.

Y más tarde, en su adolescencia y en su adultez, Carolina se dio cuenta de que eso que empezó como un juego podría ser algo más. Que su padre debía ser su compañero de trabajo, sobre todo porque para una mujer en la industria del reguetón de hace una década, cuando el camino era bastante más difícil y cargado de connotaciones machistas.

En 2018, cuando aparecían las nominaciones a los Billboard, cuando ya sonaba Ahora me llamas (uno de sus primeros temas de éxito en América Latina), comenzaba a colaborar con Bad Bunny y a grabar un disco que se hizo popular, Unstoppable, cuando rechazó Sin Pijama (la canción de Becky G y Nati Natasha) y apareció Mi cama, Karol G reflexionó con El País de España sobre los inicios, los obstáculos y la calma como requisito irrefutable para su éxito: “Me di cuenta de que las mujeres éramos como mercancía intercambiable. Todas las personas con las que trabajé me hicieron propuestas indecentes o querían algo a cambio. Pero mi papá empezó a trabajar conmigo y he ido esquivando muchos obstáculos. Cogimos el camino lento, el camino que tenía que ser, hicimos el trabajo juntos y hoy en día siento que la música urbana se ha abierto”.

Hacia el género

Lo primero que hizo Karol G en música urbana fue firmar un contrato. Tenía 16 años, había pasado por un concurso de talentos de su país sin mucho estruendo, pero la vio una productora. Firmó, cantó un tiempo y se sintió incómoda. Era reguetón, pero las letras no la representaban. Su familia notó su angustia y el contrato se rompió. Entonces planearon la estrategia de golpear puertas en otras disqueras.

Por entonces la miraron y le dijeron que no, que una chica cantando el género latino más popular no lograría nada. Karol sintió como se desmoronaba todo. Se fue a Nueva York a vivir con una tía y estudiar mercadeo. La música parecía no ser lo suyo y tenía que buscar un destino. La misma disquera que le dijo no reapareció siete años después.

Y dijo Karol G en una entrevista con Univisión Noticias que supo ser una “cantante de música urbana súper fresa”, hasta que quiso ir por más, se animó a cantar sobre sus situaciones personales más íntimas —parejas, engaños, desamores, peleas, reconciliaciones— y sus letras se volvieron más explícitas. Eso sí, aclaró en esa nota, escriba ella o escriba otro, no canta lo que no pueda defender con orgullo. “Siempre trato de dejar a la mujer en una muy buena posición. Pero hablo de absolutamente todo. Yo le doy ese poder a las mujeres para que digan: sí vivimos estas situaciones”.

La evolución del reguetón para que las mujeres pudieran entrar llevó tiempo. Hubo maestras previas de la música latina, como reconoció la cantante colombiana a Shakira y Jennifer López en alguna ocasión, pero no fue hasta 2017 y 2018 que explotaron nombres propios y exclusivos del género. Y Becky G, Natti Natasha, Greeicy y Karol G, esa generación que rompió la barrera, parecen ser solo el comienzo.

“Yo creo que la razón de mi éxito, y por lo que los hombres me respetan, es que me metí en este género hablando desde un punto de vista femenino, con pureza, determinación y con criterio y las mujeres se han sentido súper identificadas”. Y después de Tusa no quedó duda: Karol G es la ama del reguetón.

El amor después de “culpables”
Karol G y Anuel. Foto: Instagram Karol G

Dice Anuel, uno de los cantantes de género urbano latino del momento, que entre él y Karol G hubo un flechazo inmediato cuando se conocieron para grabar Culpables. La cantante habla de la amistad que surgió entonces, de la confidencia y la confianza. Hubo flechazo, pero también se dieron el tiempo de conocerse. La canción Ocean, que da título al último disco de ella, está dedicada a él.

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