NUEVA YORK | NEWSWEEK
Sandra Bullock se ha enamorado de tantos hombres, que puede desafiar a Elizabeth Taylor sin problemas. En un tiempo fue una agente del FBI, en la que se hizo pasar por participante de un concurso de belleza y terminó bajo las sábanas con su compañero de acción (fue en el film Miss Simpatía). También cuando intentó abandonar su trabajo de abogada y terminó siendo seducida por su odioso jefe británico (Amor a segunda vista). O, la vez que trabajó como funcionaria del subterráneo que rescató a un hombre que sufría de amnesia, dijo ser su novia y en realidad decidió casarse con el hermano del infortunado (Mientras dormías). Enamorarse de esa manera puede causar fatiga y Bullock realmente tiene los años para mostrarlo. Ahora hace trucos de similar tenor en una nueva comedia romántica, The Proposal, en la que interpreta a una malintencionada editora de libros oriunda de Canadá que simula tener un compromiso matrimonial con su asistente para poder obtener una visa de trabajo y permanecer en Estados Unidos. Pero, esta vez hay un giro. El amor que le interesa en esta película es Ryan Reynolds. En la vida real, él tiene 32 años. Bullock tiene (¿se animan adivinar?) 44 jóvenes años. Pero, no hay que contarle el secreto a nadie. La trama de la película no menciona la diferencia de edades, el estudio cinematográfico no habla del tema y Bullock hasta se desnuda por primera vez en la pantalla grande como si estuviera diciendo: "Mírenme, todavía soy atractiva".
diferencia de género. Antes, Hollywood ponía a las mujeres de 40 en el hogar de ancianos, mientras los veteranos como Sean Connery seguían seduciendo a mujeres cada vez más jóvenes como Catherine Zeta-Jones. Esa situación comenzó a cambiar cuando HBO empezó a dejar que actrices no tan jóvenes ocuparan el centro de la escena en seriales como El sexo y la ciudad y las grandes cadenas de aire y cable siguieron ese camino al situar como protagonistas de dramas a Sally Field, Glenn Close y Kyra Sedgwick, entre otras.
Ahora, esa realidad llega al cine. Hasta puede decirse que las mujeres de más edad están superando en número a las jóvenes. En Cheri, Michelle Pfeiffer (51) retorna a la pantalla grande y termina en la cama con Rupert Friend (27), quien tiene más o menos la mitad de su edad. En My Life in Ruins, Nia Vardalos (46) enamora al actor griego Alexis Georgoulis (34). En Julie & Julia, Meryl Streep (cumplió 60 años el 22 de junio) interpreta a Julia Child. Stanley Tucci, que tiene once años menos, interpreta al marido. Y, en septiembre se estrenará The Rebound, con Zeta-Jones (39), cuyo personaje sale con un hombre de 25 años.
En Hollywood todos se declaran inocentes de la tendencia, y sostienen que no intentan aprovechar la veta abierta por los programas de televisión sobre mujeres que salen con hombres mucho más jóvenes. "La verdad sencilla es que me gusta el libreto", dijo el director de Cheri, Stephen Frears. "Me hablan todos los días de este fenómeno. En Inglaterra, llevamos vidas mucho más respetables".
Pero, a medida que la cirugía estética y el botox se han difundido, las mujeres tienen la posibilidad de lucir más jóvenes, haciendo que algunos de estos romances sean marginalmente creíbles. Nia Vardalos no se dio cuenta de la edad de su coestrella hasta la noche antes de que comenzara el rodaje. "Comencé a reír", dijo.
CARENCIA. Hay otro motivo, probablemente más sutil, por el que se ven con más frecuencia historias románticas entre mujeres de más edad y hombres más jóvenes. Es ampliamente reconocido que Hollywood enfrenta dificultades para producir estrellas en estos tiempos. Quizás los efectos especiales y otras innovaciones sean los responsables, pero la realidad es que ninguna actriz veinteañera resulta capaz de liderar una película. Basta preguntarles a Jessica Alba, Lindsay Lohan, Jessica Biel, Natalie Portman o Jessica Simpson. Alguien como Sandra Bullock sigue siendo una marca de prestigio en Hollywood y pese a que tuvo una serie de fracasos, todavía existe la esperanza de que pueda colmar las salas.
Muchos se preguntan si las mujeres realmente quieren ser así. El año pasado, el hito para las mujeres en las boleterías de los cine fue El sexo y la ciudad: la película, que tuvo el estreno más exitoso para un film femenino. Twilight ostentó las mejores cifras para un film dirigido por una mujer.
Sin embargo, en Hollywood todavía existe confusión sobre el tipo de película que debe dirigirse a las mujeres. Por ejemplo, no se le asignan posibilidades a Cougartown, en la que Courteney Cox interpreta a un ama de casa anhelante de sexo. La mayoría de las mujeres de 40 años en la vida real están muy ocupadas enfocando sus carreras profesionales, sus familias o las dos cosas a la vez como para andar persiguiendo a hombres que tienen apenas unos años más que el fenómeno de concertar salidas a través de Internet.
Todo parece indicar que esta moda es impulsada por los medios de comunicación y que no perdurará. En el cine hay ejemplos de hace años, como la Sra. Robinson, interpretada por Anne Bancroft, quien en realidad tenía apenas seis años más que su coestrella, Dustin Hoffman. Hollywood intenta combinar algo viejo con algo nuevo. Pero, dentro de un año, quizás se extinguirá.