NOMBRES

Las memorias de una de las rubias más famosas del rock

Debbie Harry salió disparada en una explosión de sensualidad desde Nueva York como cantante de la banda Blondie. Ahora, cuenta sobre esos años en un nuevo libro, titulado "Face It"

Debbie Harry
Debbie Harry cuando Blondie era uno de las bandas más populares de Estados Unidos y Europa.

Era el nombre de la banda pero todos lo equiparaban a ella, la cantante. En rigor, Blondie (Rubia) era tanto su creación como la de su pareja de entonces, el guitarrista Chris Stein. Pero el nombre de Debbie Harry y el de la banda se convirtieron en sinónimos.

Ahora, con 74 años, Harry se puso a recordar esos años salvajes, cuando la década de 1970 estaba terminando (el primer disco de Blondie es de 1976) y estaban por arrancar los años ochenta, con sus grafitis y otros componentes del hip hop.

"Face It" (una frase polisémica, que puede significar tanto “Asúmelo” como “Enfréntalo”) es el título del libro de memorias de Harry, y en él cuenta cómo era esa Nueva York en la que ella se movió y desde la que se hizo famosa. Era un ambiente efervescente. El punk había recién llegado de Inglaterra, pero la escena neoyorquina le dio una vuelta de tuerca a esa movida irreverente.

Bandas como Television, Talking Heads o la misma Blondie le imprimieron a la ética del “Hazlo Tú Mismo” un glamour y un cosmopolitismo que ni Sex Pistols, The Damned o The Clash tenían en sus comienzos Blondie fue incluida en esa movida porque fue una banda contemporánea, pero en realidad tenía muy poco que ver -artísticamente- con los punks. Antes bien, el grupo fue más heredero del crisol neoyorquino de géneros como rock, new wave, música disco y pop, que la versión estadounidense de un fenómeno británico.

Como tantas otras veces, los comienzos fueron espartanos y llenos de sacrificios. Harry —que había nacido en Miami y dada en adopción a los tres meses— se había mudado a Nueva York desde Nueva Jersey.

Al principio hacía de todo para sobrevivir, desde bailar en discotectas a ser “conejita” Playboy. Como esos trabajos no daban mucho dinero, vivía con Stein donde podían. Y el barrio “Donde podían” no era muy lindo que digamos. “Éramos todos pobres”, recuerda Harry sobre esos primeros años.

De esa época provienen las primeras imágenes representativas de Harry: bella y etérea entre la decadencia urbana. “Uno romantiza todo y la memoria engaña. La tuvimos que pelear, pero la mayor parte del tiempo éramos felices”.

Los primeros dos discos (de 1976 y 1977 respectivamente) no hicieron mella en las listas de Estados Unidos pero sí en Europa, donde la banda empezó a tener su propio público. Sin embargo, en 1978 y con la edición del tercer disco —"Parallel Lines"— todo empezó a cambiar. Una canción de ese disco, "Heart Of Glass", empezó a dar vuelta al mundo e incluso llegó hasta Uruguay, donde también fue un hit.

En ese momento, Harry tenía más de 30 años, una edad avanzada en términos de estrellato musical en el rock y el pop. “Algunas personas tienen la suerte de llegar antes. A mí me llevó un poco más”.

En la canción se conjugaba el pulso de la discoteca (1978 fue el año en cual se estrenó la película "Fiebre de sábado por la noche", por ejemplo) con las primeras incursiones de los rockeros en la música electrónica. Que el tema fuera compuesto a medias por Harry y Stein solo refuerza la complementariedad entre el guitarrista y la cantante, que fueron pareja hasta 1987 pero que mantuvieron una cordial relación luego de la separación. Harry es la madrina de ambas hijas de Stein.

Para Face It, Harry tuvo que abrir el baúl de los recuerdos, algo que no le costó demasiado. Además, la ayudó el hecho de que ella guarda lo que sus fanáticos más fieles le envían. Desde dibujos de niños hechos con crayolas a complejas piezas artesanales con las que sus seguidores le rinden homenaje. Hay cuadros, mosaicos, ilustraciones profesionales, muñecas, camisetas estampadas con su rostro... “No puedo tirar estas cosas, hay gente que se tomó mucho trabajo en hacerlas”, dice y agrega que muchas veces se ha llevado algunos de esos ítems en sus viajes y giras. “Y como yo, sobrevivieron a todos esos viajes. Alguno tiene alguna marca, está un poquito roto en algún lado. Como yo”. En el libro aparecen muchas imágenes de esas muestras de afecto.

Gran parte del atractivo de Blondie, además de la música, era la combinación de una banda masculina con una cantante como figura central. Además, Harry llevaba un pasado como “conejita” de Playboy, aunque nunca posó desnuda para la famosa revista. Eso, en épocas preInternet donde las imágenes eran mucho más escasas que lo que son hoy, aumentaba la fascinación algo morbosa por esa rubia que irradiaba sensualidad desde el escenario y videoclips.

Ella y los demás aprovecharon esa curiosidad para seguir explorando combinaciones musicales, sobre todo entre el rock más blanco y los géneros musicales asociados con la cultura afroestadounidense. Así, en 1980, la banda publica "Autoamerican" y como canción promocional se elige a "Rapture", una de las primeras grabaciones de rap de una banda de rock.

Pero el éxito tuvo una contracara económica, que Harry cuenta en el libro. Como nunca le prestó atención a temas financieros y legales, la considerable cantidad de dinero que sus discos habían generado (Blondie llegó a vender cerca de 40 millones de discos en todo el mundo) no fueron a sus bolsillos, sino a otros. Ella, concentrada en la música y los aspectos artísticos, se despertó bruscamente a una realidad en la cual la DGI estadounidense tenía facultades bastante grandes: le quitó el apartamento y hasta ropa como compensación por impuestos impagos.

Eso, y el natural desgaste en una banda que había empezado bien de abajo y llegado a lo más alto (Blondie tuvo varios primeros puestos en la listas de ventas tanto en Inglaterra como en Estados Unidos) llevó a la desintegración de la misma en 1982. Ella intentó seguir como solista e incluso llegó a tener un éxito (mucho menor en comparación con "Atomic", "Call Me" o las ya mencionadas canciones) con "French Kissing In The USA", compuesta por el creador de comedias como "The Big Bang Theory" y "Two And A Half Men", Chuck Lorre.

Pero Blondie volvió a juntarse en 1997 y desde entonces realiza giras por muchos países, llevando en sus canciones un eco de aquel torbellino de sexo, drogas y rock&roll.

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