Raving, de McKenzie Wark, es un ingreso en modo crónica al mundo de las fiestas rave, un relato que acumula vértigo, ambientes varios, vivencias, percepciones alteradas y cuerpos exhaustos, para elaborar una suerte de etnografía del fenómeno raver. Luego de la tragedia de la fiesta rave en Israel el pasado 7 de octubre, es una buena guía para entender la lógica cultural y artística de un fenómeno para muchos ignoto. Escribe McKenzie Wark: “De todas las necesidades que puede satisfacer una rave, me interesa una. Durante unos pocos beats, o miles, dejar de ser. No estar aquí ni en ninguna parte. Un cuerpo trans abandonando sus ansiedades, abrazando su propio extrañamiento, perdiéndose en estos beats alienígenas. Esa sería una buena rave”. Un fenómeno surgido en parte en los espacios industriales abandonados, en la cara oculta de las ciudades, con sus juegos de luces, humo y tecno, como también en los espacios queer y trans-friendly de Brooklyn. (Caja Negra)