Ensayo
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ANTE EL DESORDEN DEL MUNDO, de Manuel Cruz (ed.). Gedisa, 2023. España, 204 págs.
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¿Qué hacer? Ni idea. Este libro trata de explicar ese desorden en función de dos categorías que arrasan a los individuos y a las sociedades (el odio y la violencia) y de una que se proyecta como un deseo (la emancipación). Firmas ilustres (Néstor García Canclini, Beatriz Sarlo, Carlos Thiebaut, Daniel Gascón, entre otros) dan su aporte académico y reflexivo. El conjunto es atractivo y destaca de esa tríada la sección dedicada al estudio del odio, que se suele adscribir al ámbito privado, de relaciones interpersonales, y aquí está contemplado extensivamente, visto desde el potencial devastador de sus dos vertientes principales, la venganza y el miedo.
Novela I
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SOBRE SHUNKIN, de Tanizaki Junichiro. Satori, 2022. Gijón, 167 págs. Trad. Aiga Sakamoto.
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Una singular historia de amor es esta que Tanizaki escribió en 1933, mediando su carrera de escritor y su vida (1886-1965), en las que no faltaron escándalos y perversiones. La Shunkin del título es una bella profesora de violín, ciega desde niña, que enseña su arte abusando física y psicológicamente de sus alumnos. Su criado personal, apenas mayor que ella, se convierte en su discípulo más ferviente, sumiso y aplicado. La virtud del relato, contado desde un narrador principal lejano a los hechos y que recoge otras versiones, radica en la no fiabilidad de ninguna de ellas. Shunkin y su trágico destino aparecen, así, como un tráfico de memorias en las que se diluye cualquier certeza sobre el sadismo, el amor y el pudor.
Novela II
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TODO PUEBLO ES CICATRIZ, de Hiram Ruvalcaba. Random House, 2023. Buenos Aires, 225 págs.
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A los ocho años, Hiram Ruvalcaba fue testigo de una noche sangrienta: un ex esposo celoso mataba a una vecina. Más adelante un tío moría asesinado, su hermano era golpeado con saña por compañeros de estudio. Su madre quiso matar a la amante de su padre (no lo hizo). Él mismo casi no soporta el corte de su novia. Todo pueblo es cicatriz aclara desde el inicio que lo contado es mentira, excepto lo que es verdad. Todo suena a verdad, quizá porque Ruvalcaba (México, 1988) da en el clavo en la transmisión de la inenarrable violencia que sacude a su país. Una urdimbre de odio y violencia que la trama de la novela va hilando con alternancias que no dan respiro y obligan a leerla de un saque. El ensayo sobre el “desorden del mundo” encuentra aquí su costado práctico, tangible, hiriente, asqueante. Hay episodios inolvidables en este Ruvalcaba que baja a los infiernos de su alrededor (y del nuestro).