Grita, de Roberto Saviano.
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Porque son retratos de periodistas, víctimas notorias y perpetradores que fueron protagonistas de grandes abusos de poder. Así cobran vida la gran periodista rusa Anna Politkóvskaya, Edward Snowden, Joseph Goebbels como gran provocador, el bullying en las redes digitales, o Pier Paolo Pasolini. Todos gritan, sea denunciando o promoviendo la injusticia, (Anagrama)
Va un extracto de Grita:
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Dicen que si supiéramos lo que nos espera no daríamos un paso. No estoy tan seguro; más bien creo que saber adónde vamos nos ayuda a emplear el poco tiempo de que disponemos en preparar mejor el viaje. Por “mejor” entiendo con más fuerza, sabiendo en todo momento lo que nos espera.
Internarnos en un bosque con un plano de los senderos que lo recorren, no implica que nuestro camino esté marcado. El plano no nos evita el esfuerzo de cruzar el vado, ni nos protege de la tupida maleza por la que tendremos que abrirnos paso, ni, sobre todo, impide que nos perdamos; pero puede hacer que nuestro camino sea más seguro, al mostrarnos por dónde vamos y hacer que dejemos de perder tiempo por senderos que no llevan a ninguna parte.
Con un plano, y esto es lo que quiero decirte, podrás ver con tiempo la emboscada que se te tienda. Porque –te lo aseguro– te la tenderán. Lo harán en cuanto te adentres en la espesura y empiece a haber gargantas profundas. Tenlo en cuenta. En ese momento te atraparán. Y entonces será la noche. Es posible que también aceche la duda y el miedo.
Te entrego este mapa, pero una parte de mí se resiste, reflexiona que la diferencia entre un explorador y un simple timonel es que el primero no respeta el rumbo marcado, no se fía de los mapas, que solo trazan la tierra conocida y no indican dónde están los lugares salvajes. A estos precisamente debes ir tú, a estos quiero llevarte. Quiero llevarte al punto a partir del cual dependa de ti perderte o no perderte. Te entrego este mapa para que llegues al punto al que yo he llegado, y desde donde puedas continuar. No quiero que recorras senderos trazados, que sigas siempre el camino marcado; no quiero enseñarte a ser prudente, sino, al contrario, llevarte al punto en el que la prudencia debe convertirse en audacia y la sabiduría en temeridad, porque solo así pueden abrirse nuevos caminos.
(de Grita, por Roberto Saviano)