Horizontales
1) Agudo, hábil para engañar o evitar el engaño. 4) Extraterrestre que vigila los baches en las calles de la ciudad. 10) Seísmo, movimiento de tierra. 11) Nitrato de potasio que se encuentra en terrenos húmedos y salados y que, echado al fuego, deflagra con violencia. 12) Roedor de iglesia, o de computadora. 13) Musa de la música. 15) Abierto, de tenis o de golf. 17) En el fondo, en la parte posterior. 19) Barco de grandes dimensiones. 20) Líquido que circula por los vasos de las plantas y del cual toman las células las sustancias que necesitan para su nutrición. 22) Uno de los mayores dioses del Olimpo, hermano gemelo de Artemisa. 23) Antigua medida francesa de longitud, equivalente a 1,946 m. 25) Satélite natural de un planeta. 27) Estancia, estrofa de un verso. 30) Autómata que imita la figura y movimientos de un ser animado. 32) Acera a lo largo de la vía en las estaciones de trenes. 33) Compatriota de Cristiano Ronaldo y Bruno Fernandes. 34) Impredecible o que cambia con frecuencia. 35) Axila.
Verticales
1) Principado de España, con capital en Oviedo. 2) Cartomancia egipcia. 3) Que se deforman fácilmente por la presión y son fáciles de partir o cortar. 5) Flagelo, aflicción, calamidad, castigo grande. 6) Punto del cielo directamente encima del observador. 7) Planetoide de los que orbitan el sol entre Marte y Júpiter. 8) Lámina de latón, muy batida y adelgazada, que imita al oro. 9) Septentrión. 14) Cúbito, hueso del antebrazo. 16) Instrumento para comprobar la diferencia o la igualdad de altura entre dos puntos. 18) Alumno que no pasa de año. 20) Bajo, grosero, indigno, vil. 21) Que tiene rasgos característicos de la obra de Dante. 23) Hombre hipócrita y falso. 24) Cada una de las sacerdotisas de Baco que, en sus festivales daban muestras de frenesí. 26) Interés abusivo en un préstamo. 28) Cada una de las figuras que forman parte de una falla valenciana. 29) Plato frío de carne o pescado, que se presenta cubierto de gelatina en un molde. 31) Mujer a la que se le atribuyen poderes mágicos obtenidos del diablo.
Por Leonardo Conde | GRANCONDELEONARDO@GMAIL.COM