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Seis mitos populares sobre el resfrío: desde las diferencias con la gripe, hasta salir con el pelo mojado y la fiebre

Cada vez falta menos para el invierno, los médicos enfatizan que no se deben tomar antibióticos para tratar el resfrío y que suplementarse con vitaminas es innecesario para las personas sanas, entre otros consejos.

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El Mercurio / GDA
¿Se deben tomar antibióticos para un resfriado? ¿Salir con el pelo mojado enferma? Se acerca la temporada de invierno y con esta, el auge de enfermedades respiratorias, que según Alfredo Labarca, urgenciólogo de Help, son "mayormente virales", como el resfrío. En este contexto, tres médicos, incluyendo Labarca, derrumban algunos de los mitos o creencias erróneas, que se han popularizado en el tiempo, sobre esta patología.

1. No es igual que la gripe.
Si bien algunas personas se pueden confundir, el resfrío y la gripe no son lo mismo, dice Oscar Navea, urgenciólogo de UC Christus. Aunque ambas enfermedades son virales, explica, "el resfrío es una infección respiratoria alta, que se caracteriza por síntomas principalmente locales: congestión, dolor y picazón de garganta, e irritación de los ojos, por ejemplo". En tanto, "la gripe viene con un mayor compromiso sistémico, eso es lo que los diferencia. Por ejemplo, "fiebre alta, dolor muscular y mucho compromiso del estado general", añade Navea.

2. Tomar antibióticos.
Asimismo, hay personas que se automedican con antibióticos al estar resfriados. Sin embargo, "los antibióticos no tienen ninguna aplicación en este tipo de infección, al ser una enfermedad viral", señala Labarca. Esto dado que los antibióticos solamente "se usan para las enfermedades bacterianas", complementa Carlos Tapia, jefe de Otorrinolaringología de la Clínica Dávila. Eso sí, agrega, "hay algunos cuadros de resfrío que se pueden sobreinfectar con bacterias y ahí tendrían indicaciones antibióticas. Pero el resfrío en sí, cuando es solamente un cuadro viral, pasa solo, entre cinco a siete días". La importancia de comprender esto recae en que el uso de antibióticos no es inocuo. "Pueden generar diarrea, náuseas, vómitos y la posibilidad de desarrollar alergias que podrían ser graves e incluso fatales. A nivel poblacional, propician la resistencia bacteriana", enfatiza Navea.

3. Suplementarse con vitaminas.
Es una creencia común que suplementarse con vitaminas, como la C, aumenta las defensas. No obstante, indica Navea, "no es necesario consumir vitaminas que no han demostrado mejorar las defensas en la población sana, que tiene una dieta relativamente equilibrada". Además, precisa, "tienen un costo económico asociado y cuando consumes más vitaminas de las que tu cuerpo necesita se eliminan de manera natural a través de la orina. En ciertos casos, hay algunas que pueden ser tóxicas cuando están sobresuplementadas, como las vitaminas A y E".

4. Utilizar ungüentos tópicos.
También es usual utilizar ungüentos tópicos como Mentholatum o Vicks VapoRub para combatir la congestión nasal. Sin embargo, estos no descongestionan. "La congestión se produce porque dentro de la nariz el tejido mucoso se inflama y las glándulas empiezan a producir más secreción", explica Tapia. Estos productos "estimulan las terminaciones nerviosas nasales y así provocan una mayor sensación de que está pasando el aire, pero no disminuyen la inflamación y, por ende, no reducen la congestión". Además, según publica la Clínica Mayo en su sitio web, el uso de estos ungüentos no es seguro en menores de 2 años y de esa edad en adelante solo se podría usar en el cuello o pecho . En vez, "cuando hay mucha congestión nasal, uno usa un medicamento descongestionante, oral o spray nasal, por ejemplo, que provoca que la nariz se descongestione, es decir, que disminuya el flujo de sangre y se 'abra' la nariz", puntualiza Tapia.

5. El frío y el pelo mojado."Uno no se resfría por el frío, ni por el pelo mojado, sino por virus", destaca Navea. "El mayor determinante de la estacionalidad de los virus es que en invierno pasamos más tiempo en lugares interiores, con peor ventilación, y eso hace que la circulación viral sea más alta", detalla. Eso sí, acota Labarca, "hay mecanismos de defensa, que con el frío, el pelo mojado o los cambios de temperatura bruscos podrían verse afectados. Por ejemplo, el frío disminuye el efecto de barrera de la mucosa nasal, facilitando el ingreso de un virus al tracto respiratorio".

6. La fiebre no es un motivo de urgencia.
"La fiebre de por sí no es un síntoma de gravedad. Si tengo fiebre, moco y tos, común en un cuadro viral, no es un motivo para consultar una urgencia, porque estas colapsan en invierno", precisa Labarca. En estos casos la llamada es a "tomar paracetamol, ver cómo evoluciona y quizás consultar con un médico de forma ambulatoria", sugiere. Pero, enfatiza, sí se debe ir a una urgencia, sobre todo con niños y adultos mayores, "si hay aparición de dificultad respiratoria".

Recomendaciones.

El tratamiento del resfriado es sintomático. "Los medicamentos que se utilizan son jarabe para la tos, ibuprofeno y paracetamol, para la fiebre, y descongestionantes, principalmente, orales", explica el urgenciólogo Alfredo Labarca. Además, el otorrinolaringólogo Carlos Tapia precisa que "una persona debe hidratarse bien y, a veces, hacer reposo". Asimismo, agrega, "es útil el uso de la mascarilla y el lavado de manos para no diseminar la enfermedad".

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