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La impactante razón por la que es importante desinfectar el cepillo de dientes a diario y cómo hacerlo

Para mantener la salud bucal no solo es importante tener una rutina de limpieza todos los días, sino también cuidar las herramientas de higiene.

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Lavarse los dientes
Dos adultos lavándose los dientes.
Foto: Freepik.

La Nación/GDA
En el ámbito de la salud bucal, no alcanza con lavarse bien los dientes, al menos, dos veces al día, sino que también debemos ocuparnos de desinfectar los cepillos de dientes. Sus cerdas húmedas pueden llegar a ser el caldo de cultivo de numerosos hongos y bacterias.

Como ya sabemos, el moho suele prosperar en los baños: el ambiente más húmedo de nuestra casa. Y allí los hongos suelen hacerse un festín en las paredes, en los bordes de los azulejos y también entre las cerdas de plástico de nuestro cepillo de dientes, el principal componente de nuestro equipo de limpieza dental.

Así lo explicó la odontóloga Ellie Phillips en un video de TikTok. La profesional, una de las fundadoras de la Academia Americana de Salud Sistémica Bucal, señaló a sus seguidores que esta sustancia negra crece en los cepillos y que quitarla evita posibles problemas dentales a futuro. Por eso, limpiarlos es una tarea que debe ser incorporada necesariamente a la rutina diaria.

“Muchas personas son plenamente conscientes de lo peligroso que puede ser el moho. Pero uno de los lugares que la gente olvida es su cepillo de dientes. Los cepillos de dientes se ensucian mucho, especialmente cuando están cerca de un inodoro y en un clima húmedo como el baño. La humedad es lo peor para el crecimiento de moho y, de hecho, permite que las bacterias dañinas se multipliquen dentro de las cerdas”, explica la especialista en el video.

Según Phillips, el moho suele acumularse en las partes más profundas del cepillo. De ahí que sea difícil quitarlo incluso sumergiendo el objeto en agua hirviendo. Para ella, sólo existe una solución eficaz para deshacerse de las bacterias: se trata de asegurarse de que las cerdas queden completamente secas luego de su uso. “El cepillo debe secarse durante 24 horas. Colocalo en una taza para que se seque cerca de una ventana donde tenga suficiente aire y sol como para desinfectarlo”. A su vez, también sugiere no dejarlo dentro del baño, sino en cualquier otro ambiente donde la humedad no pueda hacer estragos.

Para que el método realmente funcione, la doctora Phillips ofrece una sugerencia simple y eficaz: “Conviene tener dos cepillos en uso. Uno para la noche y otro por la mañana, así es posible contar con 24 horas antes de volver a usar cada uno”. Además, se aconseja utilizar soportes para cepillos sin fondo para evitar que se acumulen hongos allí abajo.

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