Un gato entre las cámaras

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Bien de bien, Waku-Waku, Dale con todo, El sentido del sexo, Gastos comunes, Loco de vos... En la génesis y desarrollo de muchos de los programas más recordados de Canal 10, trabajó un mismo productor. Ricardo Artola, el "Gato" para muchos, había sido un periodista de calle de Subrayado hasta que en 1995 colgó el micrófono y se inició en la producción, un rubro que recién comenzaba a dar sus primeros pasos junto con el crecimiento (a su ritmo) de la producción nacional de televisión. Quince años después, "el Gato" sigue haciendo de las suyas detrás de las cámaras de Saeta: lo último que produjo fue El sexo al diván, conducido por Carla Lorenzo junto a Carolina Villalba y Andrés Flores Colombino.

De ahora en más, Artola anda la cabeza puesta en nuevos proyectos: "Tengo pila de ideas de programas. Yo pienso todo el tiempo. Vas caminando y se te ocurre algo, las cosas que ves o lo que lees también te dan cosas. Hasta el diccionario te da ideas", asegura.

Ingresó a Canal 10 en 1980. El programa Domingos continuados, de Cristina Morán, organizó un concurso para incorporar a un periodista. Artola trabajaba en el diario La mañana y tenía antecedentes de animador de tablado y se presentó. Luego de varias pruebas quedaron cinco finalistas: Ángel María Luna, Graciela Bacino, Jorge Pasculli y Graciano Pascale. Salvo este último, todos entraron a Saeta.

"El otro día me decía Iñaki (Abadie) que en varios móviles la gente le pregunta: `¿El gato Artola sigue en el Canal?`. Me sorprende cómo se acuerdan cuando desde el 95 que no salgo al aire", asegura Artola.

Amable, conversador, tele-adicto y pasional, Artola recibió a Sábado Show en su oficina de Canal 10 para hablar de la TV de ayer y la de hoy.

Después de 30 años de profesión, saca algunas conclusiones: "La TV uruguaya, en capacidad, en talento, no tiene nada que envidiarle a la argentina, a la brasileña... solo los rubros, que es lo mismo que puede envidiarle un trabajador uruguayo medio a uno europeo o estadounidense".

Pero el productor también señala que vive hoy cierta molestia, un "enojito" con parte del público uruguayo. "Hay mucha gente que reclama que haya más producción nacional, pero llegado el momento no la mira. O la mira con un ojo súper crítico. Está muy bien ser crítico, pero ¿por qué no medimos con la misma vara a la TV extranjera también? Malos productos puede haber en Uruguay pero también consumimos malos productos argentinos, brasileños o venezolanos y se lo permitimos. Es un tema complicado, pero yo pienso que no se puede criticar una producción nacional si mirás a Tinelli, que en definitiva lo único que hace es armar lío entre los participantes o entre el jurado", dispara Artola.

Y redobla: "En el teatro también se ve. Vienen cosas ordinarias, espantosas de Argentina, encima venden las entradas a 500 o 600 pesos y llenan hasta cuatro o cinco funciones. Y comparás ese espectáculo con cualquier obra uruguaya y no tiene talento ni para atarle los cordones. Entonces, vamos a sacarnos la venda. Si vamos a ser exigentes, si vamos a reclamar lo mejor, hágamoslo también con lo que viene de afuera".

-En estos 30 de TV, ¿cree que siempre fue así o es algo más reciente?

-Siempre hubo algo de eso. Hay una especie de tradición en Uruguay que señala que lo importado es bueno y lo nacional, es malo. Pasaba con la ropa o con cualquier producto. Ahora, por suerte, algunas cosas han cambiado. En la cultura, el cine está rompiendo un poco los esquemas, pero el teatro y TV da la sensación de que se mantiene esa tradición de inclinarse por lo de afuera o por lo menos no ser tan crítico con lo extranjero que con lo nacional.

-Esa particularidad ¿no lo desmotiva como productor?

-Para nada. Siempre hay que intentarlo y hacer el mejor producto para la gente. Más cuando en la televisión nada está asegurado ni comprado. Podés pensar que vas a hacer un éxito y te sale el peor fracaso de la historia o al revés, pensás que hacés algo más o menos y sale un exitazo. En 2004, nosotros hicimos Adán y Eva, que era un delirio de programa. Lo conducía Orpi y había un panel de mujeres y de hombres. una especie de competencia entre los dos sexos. Y fue un éxito: le ganábamos a Tinelli que en ese momento estaba en Canal 4.

-De todos los programas que hizo, ¿con cuál se queda?

-Todos te dejan algo. Un programa que si bien no tuvo un rating alto, pero que quedó en la gente fue Gastos comunes (Orpi). Hasta hoy muchos me preguntan si vuelve. Tenía una estética distinta, personajes trabajados. La cortina musical era de La Vela Puerca, que en ese momento tendría 100 seguidores. Mirá lo avanzado que fue. Claro, después no se pudo repetir porque la gente prefería ver Muñeca brava (Telenovela argentina con Natalia Oreiro y Facundo Arana, que emitía Canal 12). Yo, igual, separo las cosas: que te vea mucha gente no quiere decir que hagas un buen programa. Y que no te vean tampoco significa que hagas un mal programa. Y también hay que ver lo que lo queda en la memoria. Aquellos programas que pasan los años y la gente se sigue acordando. De Dale con todo, con Luisito Carballo, muchos me siguen hablando. Fue el espaldarazo para Claudia Fernández, Mónica Farro, para Emilia Díaz. El Rafa Villanueva trabajó en Dale con todo. Nano Folle entró ahí y luego pasó a Subrayado. Paola Bianco también estuvo. O sea, fue un programa muy fermental.

-¿Y cuál fue el que más lo marcó?

-Desafío al corazón. Y la verdad, me pareció una infamia el accidente. Yo empecé ese programa junto con Alejandro Borges y luego me desvinculé pero lo seguía muy de cerca. Habíamos logrado diversificar la solidaridad. En Uruguay se conoce claramente la actividad de la Teletón, de la Peluffo Giguens y de Unicef, pero hay otras miles de instituciones que ayudan a los niños y demás grupos de riesgo. Bueno, esas agrupaciones estaban conociéndose y pasando por Desafío al corazón. Y bueno, lamentablemente ocurrió esa fatalidad.

-¿Qué mira como televidente?

-Todo. Soy teleadicto. Me engancho hasta con un comercia. Pero los programas de archivo me gustan mucho: Bendita TV, TVR y Zapping.

-¿Tinelli?

-Hoy no lo veo. El otro día escuché que el boxeador (La Mole Moli) había estado peleando 1:10 con Ricardo Fort y yo me preguntaba, ¿cómo la gente aguanta eso? Una hora y 10 con un boxeador que lo único que dice es "Culeao" y el otro que es puro relleno. A mí me da rabia que la gente sepa más los nombres de los ministros argentinos que de los uruguayos o los actores o los futbolistas. No es que sea patriotero, pero me da rabieta...

-A Tinelli lo elige la audiencia en definitiva

-Sí, sí. Es una cadena. Si está en horario central, es porque la gente lo sigue. Y del lado de los canales, está bien. Cada uno hace su negocio. El 4 y el 12 tienen sus acuerdos con Telefé y con Canal 13. Nosotros, el Canal 10, apuesta por la industria local de la televisión, se la juega y pone sus productos en horario central; a veces le va bien y en otras, no tan bien. Creo que lo que hace falta es que la gente se la juegue un poco más por la producción nacional. Acá embromamos a veces cuando un programa va bien: "Bueno, le ganamos a Telefé y a Canal 13", porque en definitiva muy a menudo competimos contra ellos, siendo que son canales mucho más poderosos en recursos que nosotros. No quiero ofender a nadie, pero sí quiero defender el trabajo de pila de gente que si bajan los programas, se queda sin laburo. Y no va a venir Tinelli a darnos trabajo.

-Trabajó con muchas figuras, ¿quién lo sorprendió más?

-A quien admiro y adoro es a Cristina Morán. Ella es mi madre artística. Y a Omar Defeo. Siempre digo a quienes se forman conmigo: el agradecimiento es corto porque uno dice gracias y se terminó. Pero la memoria, en mi caso con ellos dos, es eterna. Después, el que me sorprendió y me sorprende es Humberto de Vargas; todo lo hace bien. Cantó, relató fútbol, conduce... todo. Yo lo embromo a veces, le digo: "Humberto, estoy esperando que hagas algo mal algún día". (risas)

-¿Cómo visualiza el futuro de la TV uruguaya?

-En cuanto a capacidad, creo que es infinita. Lo vemos ahora con Porque te quiero así; no tiene nada que envidiarle a otra argentina o brasileña. Es impecable. Pero no solo eso: yo miraba aquellas novelas de Canal 4: El año del Dragón, Uruguayos campeones y eran buenas también. Sin embargo, la gente no las miraba. Es raro este país.

-Pero la base está, como dicen en fútbol...

-Yo hablo por lo que conozco, que es Canal 10. Acá hay una cantidad de productores jóvenes que son increíbles. Anabella Pinilla, Pablo Tambucho, Virginia Martínez... en fin, tenemos consolidada una área de producción muy importante. Podrán ganar otros canales en rating o no, porque este año estamos muy bien, pero en caldera, en ebullición, en fermento, yo le pongo, no una, dos fichas al 10.

Ricardo Artola, productor de Canal 10, lleva 30 años haciendo programas.

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