El inesperado chacarero "Gay" que faltaba

POR: LUIS VENTURA

Qué revuelo se armó a propósito de la elección sexual del denominado y pintoresco "Chacarero" de Carmen Barbieri! Mentes muy creativas se esmeraron y produjeron el culebrón entre la estrella que sigue orientada a conseguir su mejor silueta y el hombre rural, corpulento y fortachón. A la hora de las fotos se mostraban felices, se prodigaban caricias y hasta se animaron a los besos en la boca para registrar con muy buenas imágenes lo que se orientaba al romance de la famosa y el hombre común, el glamour y la rudeza, el conocimiento y la ignorancia...

Todo el mundo compró la historia originalmente. Cuando terminaban de matar, velar y enterrar a Santiago Bal en Barbierísima, no fueron pocos los que empezaron a buscar al candidato para Carmen. Para que el crimen fuese perfecto había que redondear con un tercero en cuestión. Como en las novelas de la tarde. Y hubo varios que empezaron a mirar con desconfianza y alternativa al ascendente Beto César que volvió a recuperar los lugares y el protagonismo que fue perdiendo en el tiempo.

Los propios Bal, con papá Santiago y sus sensibles hijos Federico y Mariano, fueron los primeros en comenzar a defenestrarlo y a sugerir que Beto César quería aprovecharse de los sentimientos puros de Carmen, que siempre había tenido preferencias hacia quien fuese su esposo en otras épocas.

Pero Beto no cumplía con todos los requisitos para estar en una distancia muy cercana a Carmen, porque tenía su propia mujer y una familia. El romance de la señora debía ser vestido, maquillado y puesto en movimiento de la manera más saludable, sin que afectara los sentimientos de la Barbierísima.

Así apareció el chacarero de la correntina San José de La Esquina, que al final de cuentas terminó siendo un vendedor de mostrador de un local de máquinas rurales. Un paisano con mucho de cholulo, que se acercó a una mujer vulnerable, permeable al primer piropo por su desprotección. Y así se fue escribiendo el culebrón, rosa, pautado línea por línea hasta en los viáticos para pagarle el gasoil al chacarero Gustavo Carestía para que se viniera de su terruño manejando su camioneta, para fotografiar en una tapa de revista. Beso a beso, registraron lo que era un romance de cartón.

Y en ese romance se empezaba a esbozar la promoción y la historia en la que buscará subir la promoción de la gira, hasta que alguien mostrase una foto del fulano con otra chica. Laura se llama, dijeron algunos asegurando que era la novia... Y éramos pocos y explotó otro rumor escandaloso a gritos que sostenía que el chacarero, a pesar de haber estado casado y con familia, había tenido una pareja homosexual hace unos meses, con fotos y todo. ¡Guauuuu!

Lo dijeron arriba del escenario de Moria Casán -fui yo-, y como reguero de pólvora corrió la historia del chacarero gay, con un Antonio Gasalla que entre risas e ironía aseguró que era el novio gay del manager de Carmen, que era el que escribía el guión de la novela.

Hoy, haber contado otra historia de amor parece pesar. Decir que él estaba con Carmen era buenísimo, ahora si era con otra chica era pecado y ni que hablar de un pasado rosa y homo, aunque todos se llenen la boca en defensa de los derechos igualitarios. La cuestión que el reality "Barbierísimo" no terminó y va derecho y de cabeza a alimentar lo que serán los zafarranchos de la próxima temporada de Tinelli ¡Cuánta hipocresía! Chau, hasta el próximo Sábado… Show.

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