Oskar perdió a su padre en los atentados del 11-S. Con él tenía una relación de gran complicidad, él sabía cómo estimularlo y manejar sus problemas de relacionamiento social derivados de su síndrome de Asperger. Oskar se aferra a ese recuerdo intentando develar el misterio de una llave que encuentra entre la ropa de su padre, en un sobre con la palabra "Black". El niño visitará a todas las personas de Nueva York con ese apellido, acompañado en parte de su aventura por el "inquilino" mudo de su abuela. Stephen Daldry toma la novela de Jonathan Safran Foer para armar una película que se apoya en la gran revelación que resulta Thomas Horn, un joven actor que imprime naturalidad, ternura y mucha convicción a su personaje. Está rodeado de pesos pesados (Tom Hanks, Sandra Bullock, Viola Davis, Jeffrey Wright), pero la participación de cada uno no tiene la importancia de la del protagonista, ni aún la de Max Van Sydow (candidato al Oscar). El hecho de combinar un misterio (la llave) con una historia de vida que conmueve, hace que este film resulte atractivo, si bien no está a la altura de los demás candidatos al Oscar que lo acompañaron en la categoría de Mejor Film.