Para aprender sobre sexo

Hoy se estrena en Canal 10 a las 20 hs. Universo Alessandra, un programa sobre sexo conducido por Alessandra Rampolla.

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En enero de este año Alessandra Rampolla, la mediática sexóloga portorriqueña visitó nuestro país. La estadía sirvió para grabar Universo Alessandra, un programa co producido con Canal 10, que será transmitido en Latinoamérica y cuya temática central es el sexo. Desde una perspectiva amplia, y sin rodeos, Alessandra hablará de sexo con profesionales, famosos invitados, y con la audiencia. Para tener más información Sábado Show habló con ella.

-¿Cómo fue la grabación?

-Realmente fue una experiencia muy rica. En cuanto a lo profesional fue muy linda porque intervine mucho más en todo el proceso del programa, que es algo que tenía ganas de hacer desde hace mucho tiempo. Estuve más involucrada en los contenidos y en la producción. Esta oportunidad fue la realización de todo eso a nivel profesional. Fue genial. Desde una perspectiva personal también fue una experiencia maravillosa e importante. Tuve muchos invitados y pude disfrutar Montevideo, que estaba medio vacío. Estuve en Punta del Este y Piriápolis, lugares que me parecieron divinos y encantadores. Hice amistades que creo que van a durar toda la vida. ¿Viste cuando llegas a un lugar y te sientes muy a gusto con las personas? Todo se me juntó para que fuera una experiencia laboral y de vida muy gratificante.

-¿Por qué Uruguay?

-Nos gustaba la oportunidad de trabajar con Canal 10. Nos gustaba que fuera un proyecto nuevo y ambicioso para nosotros, pero también que fuera un proyecto que dejara a Canal 10 en un nivel bien alto. Ahora todos nuestros programas salen de Canal 10 para el mundo, eso es más que nada una cuestión de buena onda más allá de que también la gente que se formó con Canal 10 ha sido muy buena.

-¿Cuál sería el diferencial de este proyecto con tu carrera como comunicadora?

-El principal diferencial para mí es que estuve 100% metida en el proyecto y no trabajando meramente de conductora. Tuve más lugar para decir lo que me parecía importante. Fue una progresión en todos los niveles. Pudimos tomar de la página web consultas y mantener el formato de pregunta-respuesta porque me parece más divertido escuchar las consultas, las situaciones del público a través de las preguntas. Me parece muy interesante. Queríamos tener muchos contenidos y saber muy claramente qué temas a la gente le interesan más. La página web fue una herramienta muy útil para eso. Incluimos también testimonios de otros profesionales en otras materias porque muchas veces hay temas que tiene que ver con la sexualidad que no estrictamente abarcan el sexo. Presentamos temas desde una perspectiva sicológica o médica o de contenido social.

Para la transmisión que se hizo específicamente para Uruguay también incluimos invitados famosos. Un costado importante es que no se había hecho un programa en estas condiciones y en este contexto para Uruguay. Menos con famosos normalizando el tema de la sexualidad y hablando desde un lugar cálido y relajado, a veces desde un nivel personal y a veces desde la biología. Creo que los invitados famosos ayudaron mucho a mostrarle a esta comunidad que sí se puede hablar de sexo y que se puede hablar de sexo tranquilos, relajados, bien.

-¿Cómo se mostraron los entrevistados?

-Algunos más abiertos que otros porque hay una cuestión de personalidad en juego. Hay personas que vienen de un trasfondo o de una actividad profesional muy distinta para sentarse y atenderse conmigo. Pero eso se siente al empezar la entrevista. En ninguna de las entrevistas sentí que al terminar el entrevistado estuviera incómodo. Al inicio de las conversaciones quizás nunca haz hablado en voz alta públicamente, y cuando lo empiezas a hacer te das cuenta de que no hay agresión, no hay mala onda. No es mi estilo andar buscando sino que viene por otro lado.

-¿Cómo creés que va a reaccionar el público?

-Salimos a la calle a que la gente viera que yo sí estaba en Uruguay, me hiciera las preguntas y yo pudiera contestarlas allí mismo. Fue muy, muy, casual. En un rato de descanso se fue el descanso al olvido y nos fuimos a la calle. Salieron los testimonios más divertidos. La gente se entusiasmaba tanto de verme allí y enganchamos a personas con mucha onda. El lugar es muy lindo, fuimos por la rambla y por el Mercado del Puerto. Había mucho entusiasmo. Y cuando la gente escuchaba que hacíamos el programa para Canal 10 decía "Ay, qué bueno, vas a estar en nuestra pantalla". Hay una cuestión muy de apropiarse, de que esto sería para Uruguay.

-¿Cómo notaste a la población? Desinformada, renuente a la comunicación…

Como en todos los países de Latinoamérica noté falta de información, si no hubiera falta de información no existiría la necesidad de grabar un programa como el que hago, que no se hace puramente por diversión. Intentamos hacerlo divertido porque la pastillita baja más fácil. Pero hay una falta de información en toda Latinoamérica sobre la sexualidad. Una de las cosas que ayuda a que esta manera de educar al público funcione es la actitud del público, cómo vive. Nosotros expresamente estuvimos tres semanas en Montevideo, entrando y saliendo del hotel, yendo al barcito de la esquina y esas cosas y eso me dio una idea de lo que es la vida allá.

Como te decía al inicio de la entrevista me gusta mucho el formato pregunta-respuesta porque me parece que rinde mucho, que refleja realidades, que describe. Haciendo un programa dirigido a Uruguay tomamos las preguntas y consultas que preocupaban a la audiencia uruguaya. Preguntas relacionadas con la vida del uruguayo, que no necesariamente son las mismas que las que preocupan al peruano o al mexicano. Hubo entusiasmo, ganas de aprender. Las dudas se generan porque no vivimos en un mundo que abrace la educación sexual. Yo quiero empezar a generar un diálogo al respecto para que poquito a poco vayan cambiando esos parámetros.

-¿Sentís que los argentinos y uruguayos estando en el sur somos más inhibidos con el tema sexo?

-Yo siempre he dicho que no necesariamente es así. Teniendo experiencia en Argentina de muchos años, me parece que el argentino es muy abierto y desparpajado en el tipo de preguntas que hace. Noté una dramática diferencia entre la personalidad típica del argentino y la del uruguayo. El uruguayo es mucho más tranqui. El ritmo de vida es dramáticamente distinto, es todo más lento. Es más como Puerto Rico, el ritmo se parece mucho más al mío, es por eso quizás que me sentí tan a gusto. En el uruguayo hay más timidez y le cuesta más animarse o atreverse o decir "bueno, vamos a hablar de sexo". Son dos países que están en el sur de América, están a 20 minutos de distancia, hasta los acentos son similares. Sin embargo son muy distintos, muy particulares. No agregaría una misma visión o una misma manera de mirarlos. Creo que los uruguayos siguen un ritmo más tranquilo y la manera en que se acercan y que presentan las preguntas es más cautelosa. Es un país más pequeño, también tienen una cuestión presente que es el qué dirán y qué van a pensar los otros.

-¿Qué te impulsó a ser sexóloga?

-Vocación. Es muy fácil. A mí me fascina el tema de la sexualidad, siempre me pareció muy interesante. Y en algún momento en una conversación casual con quién ahora es mi cuñado surgió el tema de que yo estudiaba francés y me estaba por graduar y al volver a Puerto Rico tenía que trabajar y dónde iba a hacer un postgrado en francés, si allí nadie habla francés. Entonces él, un tanto en broma me sugirió la idea. En mi cerebro de chica católica de bien si no me decían que existía la posibilidad de ser sexóloga no se me hubiera ocurrido. Pero ante el comentario me lo pregunté en serio. Y la verdad es que hubo un momento de antes y después en mi vida. Recuerdo los olores, el color de la arena playa, el traje de baño que tenía puesto cuando resolví eso. Y fue clarísimo que yo sí o sí tenía que hacerlo.

-¿Y la faceta de comunicadora?

-Yo no sabía que tenía la comunicadora, que pienso que es mi vocación real. La pasión es la sexología. Creo que eso se combina, pero no era un talento que yo supiera que tenía, surgió de casualidad. Entré a trabajar en los medios como un favor para una amiga que es muy conocida en Puerto Rico y no tenía a nadie para entrevistar en el Día de San Valentín. Yo justo llegaba a Puerto Rico unos días antes. Me llamó y me dijo: "Alessandra, tú que eres loca por estos temas, no me harías el favor de venir a que te entreviste." Y le dije: "Bueno, amiga te hago el favor." Luego del segmento de tres minutos que hicimos la productora general del programa me ofreció un segmento fijo. Empecé a las siete de la mañana un día a la semana. Después me llamaron de un diario. Y a los pocos meses estaba en la radio, en Internet, en revistas en Puerto Rico, fue muy rápido.

-¿Cómo manejas el límite entre lo científico y lo masivo?

-Creo que hay que integrarlos. No digo que sea el único estilo, es el que me parece por eso me manejo así. Yo no uso palabras demasiado indicadas, que no las entienda cualquier persona en la esquina, ni palabras burdas, callejeras, de todos los días. Trato de usar una terminología correcta, que una persona profesional que tenga la capacidad y los conocimientos para saber diga "ok, Alessandra dijo esto bien" y que el ama de casa que tiene siete hijos y un nivel bajo socio económico diga "ok, entiendo lo que está diciendo." Trato de estar en esa línea del medio, porque el punto es comunicar y que la gente entienda de qué estoy hablando y no hacerme yo la más inteligente y conocedora para que digan "uh, cuánto sabe". Si hago eso al público general no le llega la información. La idea es encontrar ese lenguaje correcto. Eso es lo que intento hacer con le programa y con mi manera de comunicar el tema de la sexualidad. Abrir el abanico del contexto de la sexualidad en la vida de ser humano para que desde ahí podamos ver y entender que te vas a sentir mejor como ser humano, te vas a sentir mejor con tu pareja, va a mejorar la situación de la familia. Es realmente importante para muchas cosas de nuestra vida.

-¿Estás escribiendo un libro?

-Estoy escribiendo un libro a full. Llevo tres semanas encerrada con mi editora. Muy enfocada. Vine a escribir a Argentina para ocuparme del libro y que sea mi enfoque principal. Nadita de las cosas que habitualmente hago. Este libro es una guía práctica para padres sobre cómo hablarles a los hijos sobre sexo. Me he dado cuenta con los años de que los adultos en gran parte tienen problemas porque tuvieron una mala formación sexual en su niñez o desinformación o ideas y conceptos y actitudes negativas en torno al sexo y eso los afecta como adultos. La intención es darle a los padres una herramienta para que puedan ellos hacerse cargo de la educación de sus hijos, como tienen que hacer; saber de que mejor manera pueden empezar a impartir una actitud positiva y unos conceptos claros y bienestar y salud para que en el futuro sus hijos no tengan que ir a ver a la sexóloga. Pensamos que para agosto o setiembre ya va a estar pronto.

-¿Sentiste prejuicios como sexóloga por ser mujer?

-La verdad es que no creo. No creo que me haya limitado, creo que me da una experiencia en particular y una perspectiva distinta. Al contrario, creo que me ayuda a presentarme como mujer de la manera que creo que la mujer debe ser. Me interesa ser una mujer de filosofía, una mujer con un punto de vista, que tenga algo que decir, que se pueda sentir cómoda y ser segura y aunque he metido la pata en el camino 50 veces realmente trato de ser esa persona. Mi profesión me ayuda a ser esa persona porque me ha dado mucha seguridad y mucho lugar en el que plantearme desde mi cerebro y no desde otras partes de mi cuerpo. Y eso para mí es importante.

-¿El by pass gástrico que te hiciste ha cambiado tu relación con los medios?

-Creo que cuando hice las primeras presentaciones, estando más delgada, la intención de muchos medios era ver cómo cambiaba el personaje. Cuando te sentabas a hablar conmigo te dabas cuenta de que no había cambio, no hay más que el cambio físico. Sí es importante la plataforma que tengo con los medios para hablar sobre un tema de salud, que fue el tema conmigo, y el tema de la maternidad, que pretendo realizar, que también fue el tema neurálgico para reducirme. Cuando recién me había operado escuchaba en los medios cosas como "ahora, que estás linda" o "la bomba sexual". Y mucha gente me encuentra muy fea. Lo veo en los tweets. No se puede hacer feliz a todo el mundo. Yo estoy cómoda. Tengo un peso promedio donde no soy súper flaca y alguna vez me verás más gordita que otras, como cualquier mujer, a veces me siento linda y a veces fea. Pero creo que los medios tiene una obsesión con el tema de la delgadez y tratan de sacarle punta. No sé si han podido sacarle punta conmigo, porque no estoy demasiado flaca ni cambié de personalidad.

-¿Qué asignaturas pendientes tenés?

-¡Tengo unas cuantas! No solo el hecho de la maternidad, me gustaría atravesar esa experiencia. Profesionalmente tengo todas las asignaturas pendientes. Quiero que Universo Alessandra tenga oportunidad de crecer. Yo tengo una visión de este programa expandiéndose y creciendo a algo mucho más amplio.

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