La justicia en el juzgado, no en TV

Por: Luis Ventura

En esta era en la que la realidad se mimetiza con la ficción, hay que tomar conciencia que no se debería usar a la Justicia y a los magistrados que la movilizan con todo su aparato, como una herramienta más de la fantochada. Separemos las cosas. Porque flaco favor es el que le hacen muchos artistas o mediáticos rioplatenses que eligen los Juzgados para promocionarse, especular y sacar ventajas en la difusión de sus figuras o de las temporadas que apoyan sobre escandalosas demandas que luego colman de titulares alarmistas, diarios, informativos y revistas, en beneficio de espacios para difundir lo que venden.

Este es el caso de la blonda Graciela Alfano y el glamoroso Aníbal Pachano. Ellos comenzaron a desarrollar un juego mediático y básicamente televisivo, en el que se cruzaron declaraciones picantes, sobre todo para animar un poco al jurado circense que Marcelo Tinelli recrea en su multitudinario "ShowMatch" que encontró en el "Bailando por un sueño" una manera violenta y agresiva en la que sólo faltaba el roce físico.

En realidad, un culebrón de vidas calcadas o un reality sin ningún tipo de pudores. Porque allí, en esa gran vidriera que miran millones de ojos, todas las polémicas adquieren visos de combate, y a la hora de movilizar la lengua, los ataques verbales no tienen piedad ni razón.

De ahí que la pelea que ejecutaron Graciela y Aníbal haya trascendido todos los límites imaginables y lógicos. Él denunció a la actriz de haberse metido con su salud o con su enfermedad, obligándolo a reconocer su condición de HIV positivo. Pachano estaba conmocionado con este tema y desequilibrado, por eso delegó la cuestión a su cuerpo de abogados para que fueran contra su colega y compañera de jurado.

Pero por otra parte, Alfano denunció a Pachano argumentando que él la había golpeado en el rostro, en situación que ninguna cámara del estudio de "Ideas del Sur" pudo registrar. Hubo denuncia policial, peritajes judiciales y demanda penal, ¡nada menos! Gran escándalo con Graciela llorando y levantando el dedo índice contra Aníbal. Otro juicio en puerta que ya se instala en los Tribunales, sin pensar en todas las historias que sí deben ser mucho más complejas y menos alegres que ésta. Alfano y Pachano deberían tratar sus historias en la televisión o en los medios para quienes los quieran atender. No y no en los juzgados, con temáticas mucho más densas que los que plantearon la actriz y el bailarín.

Después de seguir atentamente todo lo que tanto uno como otro nos vendieron por pantallas y micrófonos, de los argumentos de acusaciones cruzadas y de los movimientos que hicieron sus respectivos abogados, resulta que en la última cena que Tinelli organizó en su casa para felicitar a los integrantes de su jurado televisivo, aparecieron fotografías en las que Graciela lo abraza a un Aníbal resplandeciente, alegre y feliz de la situación como echando por tierra todos los enconos que se fueron armando entre ambos en los últimos meses. ¡Un verdadero papelón!

Ahora resulta que Pachano se enojó con Ricardo Fort por haber sacado las fotos y darlas a conocer, en una maniobra autorizada por la propia producción de Tinelli. ¿Qué culpa tiene Fort de una foto que el propio Pachano aceptó con la actitud y su presencia en la misma mesa de su archienemiga y a los abrazos?

Todo esto marca un juicio inconsistente, para el que ya se debe haber gastado mucho dinero en escribientes, secretarios, abogados, papel, tinta y demás yerbas, cuando ese costo desde un principio se sabía que era para nada. Como ocurrió con otros de las mismas características y otros protagonistas. Entonces, ¿por qué no dejamos las peleas para la pantalla y los verdaderos juicios para los Juzgados?

Es hora que se deje jugar así con la Justicia y que quienes osen usar este tipo de recursos para participar de juegos televisivos, sean mostrados en sus fantochadas y con todo el rigor de los medios para que empiecen a poner en su lugar a los inescrupulosos que mezclan temas frívolos e inventados, en los lugares que deberían estar los juicios y las demandas de cuestiones realmente trascendentes para que un juez preste su atención, su costo y su tiempo. Chau, hasta el próximo Sábado... Show.

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