Por: Luis Ventura
¡Qué tema de derechos! El sexo, la identidad y el nombre de Florencia de la Vé sigue abriendo debates, discusiones y no está mal. Sin atropellos, sin agresiones, sin olvidar los derechos del prójimo, pero también llamando a las cosas por su nombre. Porque pensar o ser diferentes no debe inhibirnos, marginarnos o hacernos perder espacios, áreas dentro de la ley. Por eso, está bueno meternos en cosas que nos hemos planteado muchas veces, pero preferimos callar para no provocar, no herir o no quedar en ridículo por ser distintos a la mayoría o a los que alzan la voz más alta, o a los que promueven sus valores con mayor ahínco que nosotros que generalmente somos más testigos que protagonistas de un montón de historias. Sólo por respetar…
Vayamos por partes. ¿Está bien que Florencia de la Vé ponga en su documento el nombre que ella elige llamarse en lugar del que fue registrado en su nacimiento (Carlos Trinidad)? A mí me parece perfecto que si se siente más cómoda, más feliz o elige identificarse como Florencia Trinidad. No modifica nada la historia, ni la ley, para que alguien se llame como quiera, pretenda o sueñe. El tema del nombre aclarado.
Vamos AHORA, a meternos con el "sexo". Esto es otra cosa. Porque que Florencia se quiera poner el nombre de una mujer está perfecto. Que también haya preferido casarse con un hombre también está dentro de los permitidos. Pero que en su documento en el tópico "sexo" se le haya puesto "mujer" falta a la realidad. Porque esta licencia termina siendo discriminatoria, selectiva y preferencial. Porque la realidad es que Florencia Trinidad es un hombre, así lo marca su naturaleza aunque su espíritu y su alma le diga que lo que siente es otra cosa.
Porque uno no siempre puede hacer de las leyes y de los derechos del otro lo que quiere por voluntad, por gusto. Si yo sintiera que aunque sea un hombre, decido que el rubro "sexo" me pongan "pájaro carpintero" en mi documento, ¿la ley, la norma y lo vigente me lo permitirán?...
Y… con lo que hicieron con Florencia que siendo hombre le ponen mujer, me lo tienen que aceptar. Porque es lo que el ciudadano decide que le pongan, y todos sabemos que no debe ser así. Porque soy un hombre con un pene, con dos testículos y si quisiera poner una foto de un caballo, en lugar de la mía no me dejarían y ahí está el límite.
Está bien lo que defiende Florencia pero las autoridades están para hacer cumplir las normas.
El matrimonio igualitario, su deseo de ser padre de dos hermosos mellizos, el sentirse madre, llamarse Florencia Trinidad, que use tacos altos, pelo largo y se ponga siliconas en los senos… pero donde dice "sexo" la respuesta es clara y debe ser "hombre", y si prefieren aclarar, "que se siente mujer", tampoco estaría mal. Pero la verdad es la verdad. Porque sino postergará a todos los que queremos hacer otras cosas con nuestros documentos y no nos lo permiten.
La realidad es corpórea, tangible, visual, sonora, aromática… Los sentimientos son invisibles, presentes, profundos pero no deben tenerse en cuenta a la hora de una identificación legal, donde sólo importa la información exacta, no la que fantaseamos o sentimos. Porque de no ser así con uno solo, el sistema ya no sería justo o igualitario para todas las personas de bien. Chau, y hasta el próximo Sábado... Show.