El legendario director de cine francés Jean-Luc Godard ("Sin aliento") dijo alguna vez: "No se trata de dónde tomas las cosas, sino que hacia dónde las llevas". Con esa frase trató de explicar que, por muy vanguardistas que fueran sus películas, no estaba inventando nada, sino que lo contaba de una manera diferente.
El trabajo publicitario opera igual. Las ideas para distintos comerciales pueden provenir de las mismas situaciones: una fotografía, la contingencia social o, incluso, otro comercial. Pero a veces el resultado es tan similar que levanta suspicacias y da lugar a polémicas.
La última viene de la mano de la industria automotriz. Tres marcas -Renault, Nissan y Mitsubishi- acaban de lanzar comerciales para promocionar sus autos eléctricos y todas han utilizado el mismo concepto: un mundo sin electricidad. Se trata de piezas estrenadas prácticamente de manera simultánea en las que se muestra cómo sería la vida diaria si los artefactos eléctricos funcionaran con gasolina. ¿Espionaje o coincidencia? El debate arde en Europa, aunque parece haber consenso en que la primera que empezó a trabajar en la idea fue Mitsubishi.
A Rodrigo Figueroa, director creativo general de la agencia Leo Burnett en Chile, no le parece raro y tampoco le extrañaría que a los creativos se les hubiese ocurrido la misma idea sin mirar a la competencia.
"Pasa mucho; cuando vas a festivales ves que se presentan dos o tres piezas con la misma idea. Fueron creadas en la misma época, en distintas partes del mundo y aun así relatan la misma historia", argumentó. Jorge Leiva, de la también chilena Hambre, remató: "Hay una delgada línea entre copiar un comercial y seguir una tendencia". EL MERCURIO, GDA