Con grata sorpresa recibió el presidente de la Asociación de Despachantes de Aduana del Uruguay (ADAU), Pedro Castro Garino, la designación del Cr. Enrique Canon, como vicepresidente regional de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), en el marco de la XV Conferencia Regional de Directores Generales de Aduanas de las Américas y Caribe. «La designación es un reconocimiento a la capacidad del director nacional de Aduanas, aunque la política comercial de Argentina estimo que terminó por volcar la balanza a su favor», sostuvo Castro.
El destacado cargo que pasa a desempeñar Canon «tiene incidencia desde Alaska a Tierra del Fuego, ya que debe llevar a la práctica todas las reglamentaciones de la OMA, que no son pocas, para evitar la aplicación de barreras arancelarias en la región», señaló el presidente de la ADAU.
UN SALTO
Para Castro, «Canon es el mejor director nacional de Aduanas de los últimos 50 años porque miró hacia el futuro y llevó adelante una modernización efectiva de la Aduana, jerarquizó a la institución y la profesión del aduanero, además de mejorar la operativa de los despachantes de aduana con la incorporación de tecnología».
Asimismo, estimó que hubo «un salto cuantitativo y cualitativo» en la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), con foco en el estricto cumplimiento de normas que hacen a la ética y la transparencia de la operativa del comercio exterior.
Hace un año, inclusive, se llevó a cabo la firma de un convenio entre la DNA y ADAU, donde hubo un declarado compromiso con la ética y el ejercicio responsable de la actividad. «Fue difícil cambiar prácticas y costumbres que venían desde hace muchos años, pero no había opciones para el cambio, y como resultado de la acción de la DNA, hubo una sensible mejora de la imagen del aduanero», subrayó.
El presidente de la ADAU reconoció que «fue preciso desandar el camino que se inició hace más de un siglo», para luego destacar la colaboración de los despachantes de aduana para jerarquizar una actividad asociada con el desarrollo económico y social del país.
Señaló que comenzó a implementarse el Documento Aduanero Electrónico (DAE). Como temas pendientes, estimó que es necesario incorporar nuevos equipos de escáner de contenedores en la terminal portuaria de Montevideo, así como en el Aeropuerto de Carrasco, en el marco del plan de acción estratégico de la DNA, que apunta hacia la modernización de la actividad. No obstante, destacó avances como la aprobación de la ley Nº 18.694, que exige a los despachantes de aduana el registro y archivo de toda la documentación relativa a operaciones de comercio exterior. Este tema administrativo se encuentra íntimamente vinculado con el firme compromiso de los despachantes de aduana con la transparencia y profesionalización de la operativa vinculada al comercio exterior. Pero se trata de un primer paso hacia la absoluta digitalización de la actividad.
«Hace algunos años la Aduana hacía una verificación previa de la mercadería y ahora se apunta a realizar los controles con posterioridad de la operación aduanera, de acuerdo a perfiles de riesgo y con la documentación electrónica que permite llevar adelante la trazabilidad del tránsito de bienes afectados al comercio exterior», explicó el presidente de ADAU.
Asimismo, está en marcha el precinto electrónico que tiene aplicación en varios corredores que unen Montevideo con Colonia, Salto y Zonamerica. «Esta experiencia piloto está en vías de extenderse a otros puntos del país, así como al resto de las Zonas Francas», adelantó el presidente de la ADAU.
AUTORIZACIÓN
Los despachantes de aduana serán los primeros en recibir la certificación como operadores económicos autorizados (OEA). En un futuro, es propósito del gobierno que la certificación llegue a todos los agentes económicos que participan del comercio exterior, con alcance para exportadores e importadores, así como la cadena logística que tiene participación directa en la operación aduanera.
«Se están dando los primeros pasos, porque es un trabajo detallado pero sin pausas, dado que es preciso certificar y cumplir con varios requisitos para alcanzar la certificación global de toda la actividad vinculada con el comercio exterior», señaló Castro.
La certificación digital de los operadores económicos autorizados por la DNA, que permite llevar adelante la trazabilidad de la mercadería afectada al comercio exterior, «nos ubicará a la vanguardia en la región en materia de seguridad y confiabilidad», dijo el titular de los despachantes de aduana.
«El desafío de Uruguay, inclusive como un diferencial frente al resto de los países como EE.UU., Colombia o Chile, es llegar a completar la certificación en toda la cadena que participa en la operación de comercio exterior», concluyó Castro.