POR Gabriela Rocha |
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Comprar una moto, pagar la contribución al contado o sólo llegar a fin de mes son los motivos más habituales por lo que las personas solicitan un crédito en la sucursal Colonia de la prestamista Mila. También se destaca el trato personalizado: "Conocemos a la familia, te cuentan los problemas", relata la encargada del local, Sandra Chinatti, graficando elementos habituales en las 136 empresas financieras que atienden a buena parte de quienes no acceden a los créditos bancarios, potencialmente dos millones de uruguayos.
Aunque los bancos trabajan intensamente para avanzar en el proceso de bancarización que impulsa el gobierno, no son los únicos protagonistas. En el sentido estricto del término (individuos con cuenta bancaria), Uruguay tiene una penetración de 30%, un nivel bajo comparativamente con otros países. Pero el porcentaje crece bastante si el concepto se amplía a otros servicios financieros que contribuyen a la formalización de la economía, como los préstamos de las administradoras de crédito o el pago de cuentas en Red Pagos o Abitab.
Hoy el gobierno "es conciente de la importancia que tiene la industria no bancaria en la contribución a la inclusión financiera", señaló a El Empresario el gerente general de Pronto!, Martín Guerra. De hecho, un informe que esta empresa encargó a CPA Ferrere, denominado Inclusión Financiera en Uruguay, da cuenta del rol fundamental que cumplen las instituciones financieras no bancarias de acercar el crédito a la población excluida por los bancos.
Clientes desatendidos
Más allá del esfuerzo realizado por los bancos, lo cierto es que hoy desatienden a un amplio porcentaje de la población, foco de 136 empresas (una docena son las grandes, como Acac, Anda, Microfin y Oca, mientras que el resto son pequeñas, instaladas local o regionalmente). Esas firmas atienden a personas que ganan menos de $15.000 y obtienen en promedio préstamos por US$ 500 (en la banca esto se multiplica por 10), a tasas de interés de 70% anual (en los bancos es de un 40%), según el libro Llevando el crédito a la población no bancarizada, del profesor e investigador Pablo da Silveira.
El crédito colocado por esas firmas pasó de US$ 180 millones a mediados de 2005 a U$ 420 millones a mediados de 2009. Lo más significativo "no es su aporte al crecimiento global del negocio", sino que "crecen en donde los bancos no penetran", señala la publicación.
Varios motivos explican por qué los bancos no llegan a ese nicho. El análisis de Da Silveira establece, por ejemplo, que los bancos desconocen el riesgo específico del cliente, no saben cómo éste está usando el dinero y que tienen una estructura orientada a lograr fuertes beneficios en relativamente pocas operaciones. En tanto, las financieras suelen conocer al cliente y cuentan con la tecnología para hacer un manejo personalizado y un seguimiento de grandes volúmenes.
Pero en cierta medida esas personas se autoexcluyen "porque conocen o intuyen los costos de la operativa bancaria", además de que pueden demorar semanas por una solicitud. Chinatti, de la prestamista Mila, dice que la gente suele ir al banco "como última instancia", porque "supone que es difícil operar allí". Sobre el punto, el gerente general de Banco Itaú, Horacio Vilaró, sostuvo que es posible lograr que el cliente tenga la "necesidad mínima de entrar al banco; que se maneje con el cobro de sueldos, la acreditación en su cuenta y el manejo a través de la tarjeta".
Más tarjetas y pago de sueldos
En Uruguay, de 50.000 comercios, sólo 6.500 cuentan con la tecnología POS, para aceptar tarjetas de crédito, por lo que extenderla es una de las medidas propuestas por el gobierno. Pero para que la gente por fin use la tarjeta es necesario erradicar la aversión que tienen los uruguayos a endeudarse -no es menor que 40% de la población no tenga capacidad de ahorro-. La medida incluye también a la tarjeta de débito. "Hay que hacer campañas de alto impacto, que hagan despertar a un sector muy grande del mercado que no ha descubierto el débito y sus bondades", dijo el principal de Itaú, pionero en ese servicio.
El sistema de pago de sueldos a través de los bancos es otro de los propósitos del gobierno. Pero algunos expertos coinciden en que sus resultados son discutibles, ya que puede llevar a que el cliente tenga la cuenta pero no haga otros usos del sistema financiero. Aunque algunos bancos están aprovechando la información de algunos usuarios para tentarlos con otros productos, como Santander, que ofrece un crédito a tasas diferenciales a clientes que tienen una cuenta para el pago de sueldo.
La dificultad en su implementación también genera debate. El gerente general de Banco Comercial, Horacio Correge, dijo que esa medida los encontraría "muy bien posicionados", dada "la extensa red de sucursales" que tienen. En la misma línea, Itaú anunció la semana pasada que ampliará 50% su red física.
En este capítulo ingresan las redes de pago. Para Roberto Palermo, presidente de Abitab, estas empresas podrán "viabilizar" la bancarización; es que tienen una amplísima red física, horario extendido y pagan salarios sustancialmente menores a los del sistema bancario.
Publicitaron algo menos
La inversión publicitaria de la categoría préstamos personales en financieras aumentó 13% en 2009 -fue de unos US$ 4,5 millones-, pero en enero-julio de 2010 representa casi el 60% de lo invertido en el total del año 2009, un 24% menos que el mismo período del año anterior, según datos de Ibope procesados por Mindshare. La que más inviertió fue Fucac, seguida por Pronto! y Fucerep.
En tanto, según un estudio ralizado por Opción Consultores, al solicitar préstamos en efectivo, Oca y el Banco República son consideradas las mejores empresas por los montevideanos.