Se dice y proclama que las Pymes son básicas en la economía, que propulsan el empleo nacional y la oferta agregada de bienes y servicios; y es cierto. Pero, cada día, nuestras pequeñas y medianas empresas se enfrentan con serias dificultades para concretar sus operaciones y proyectos. Nacen, sobreviven y a menudo mueren buscando financiamiento. Actualmente, entre otros, se destacan varios instrumentos financieros mediante los que las Pymes logran solventar su capital de trabajo, negocios y proyectos. Cuando requieren financiación, recurren a:
1 Fondos propios.
La primera fuente de financiación será el capital propio de los fundadores de la empresa. Este capital se usará para iniciar el proyecto. Pero ¿qué pasa si no es suficiente? ¿A quién recurrirá el emprendedor?
2 FFF.
El empresario recurrirá entonces a una segunda fuente amigable de financiación; son sus amigos, familiares y algún audaz optimista que la jerga del mercado califica de tonto (Friends, Family and Fools).
3 Ángel de la Guarda.
El inversor ángel es una persona que provee capital para la constitución y puesta en marcha de una empresa cuyo futuro evalúa como promisorio, invirtiendo sus propios fondos. La magnitud de la apuesta y su resultado distinguen al ángel del tonto.
4 Fondos Gubernamentales.
Son instrumentos que buscan apoyar a las Pymes con el claro objetivo de promover el desarrollo económico otorgando créditos con tasas de interés bajas.
5 Capital semilla.
Es la cantidad de dinero, aportada por terceros, imprescindible para financiar las actividades claves en el proceso de iniciación y puesta en marcha de la empresa.
Una vez que las Pymes han conseguido ponerse en marcha, suelen encontrarse en el difícil proceso de supervivencia y expansión. ¿Cuáles serán las fuentes de financiamiento adecuadas para que la empresa pueda crecer?
6 Capital de riesgo.
Proviene de terceros que tienen como meta tomar participaciones temporales en el capital de las Pymes. Pretenden que, con la ayuda del capital de riesgo, la Pyme aumente su valor para luego retirarse obteniendo un beneficio.
7 Proveedores.
Es el financiamiento de corto plazo, utilizado especialmente como capital de trabajo. Surge de postergar el pago de facturas a 60, 90 o más días y consolidar la caja suficiente para cumplir con los compromisos asumidos por la Pyme.
8 Factoring.
Para obtener capital de trabajo, las empresas, a cambio de un costo financiero importante, transforman anticipadamente en efectivo las cuentas pendientes de cobro.
9 Leasing.
La Pyme obtiene el derecho de usar un bien a cambio del pago de rentas de arrendamiento durante un plazo determinado. Al término, la Pyme tendrá la opción de compra del bien arrendado.
Una vez que la Pyme ha generado el número suficiente de operaciones, resultará solvente en el sistema financiero y podrá explorar otras alternativas.
10 Private Equity.
La Pyme recibe capital a cambio de acciones. Este tipo de fondos de participación temporal, aporta además, recursos no monetarios como asesoramiento integral y contactos.
11 Fideicomisos Financieros.
Las Pymes pueden obtener fondos, separando determinados activos de su patrimonio y cediéndolos a un administrador en propiedad fiduciaria.
12 Financiamiento bancario.
Aunque este instrumento es muy utilizado, para los empresarios de Pymes supone ciertas dificultades, tales como la presentación de proyectos de inversión lo suficientemente completos y sólidos para el estándar de los bancos, la insuficiencia de garantías, las altas tasas y los cortos plazos de amortización.
¿VAMOS A MÁS?
Tantos y diversos mecanismos revelan la demanda de financiamiento: las Pymes uruguayas padecen para obtener dinero y difícilmente acceden al mercado de capitales.
Existen otros instrumentos financieros que posibilitan la expansión, crecimiento y competitividad de las Pymes en el mercado bursátil. En países cercanos vemos: la negociación en el mercado bursátil de cheques de pago diferido; la transformación de los activos cedidos en fideicomiso en activos financieros líquidos y negociables en el mercado bursátil; la implementación del régimen simplificado de oferta pública y cotización de acciones, para incorporar nuevos socios a través del aumento del capital social con la emisión de nuevas acciones; y la emisión de obligaciones negociables bajo un régimen simplificado de oferta pública y cotización, creado precisamente para que las Pymes puedan acceder al financiamiento necesario.
Más y mejores Pymes demandan más y mejores métodos de financiamiento.