Setenta mil mujeres se atienden al mes en los once salones de Beleza Natural que hay en Brasil; esto es 6.360 clientas por local al mes, 245 al día. La artífice del negocio es Leila Velez (36), una empresaria que hoy tiene un MBA, pero que empezó desde muy abajo. Desde una favela de Rio de Janeiro.
Cuando tenía 10 años comenzó a trabajar repartiendo la ropa que su madre lavaba a familias adineradas. Cuatro años más tarde y junto a su entonces novio (hoy, ex marido) Rogério Assis, ingresó a trabajar a McDonald`s. "Ahí aprendimos de control de calidad, estándares, trabajo en equipo, supervisión de locales", cuenta.
El emprendimiento fue familiar. Su cuñada de entonces, Heloísa Assis, fue la encargada de probar diferentes fórmulas que pudieran hacer manejable el pelo afro. Con ellas, Rogério perdió su cabello varias veces. Hasta que después de 10 años encontraron la fórmula perfecta y decidieron poner un peluquería donde aplicar el producto.
Para eso Velez y su novio aportaron los ahorros que tenían para casarse, Heloísa Assis y su marido entregaron los suyos y además su taxi. Así fue que abrieron el primer local de belleza en Tijuca, un barrio pobre de Rio de Janeiro, pero no una favela.
"Nos enfocamos en clientes que están en la base de la pirámide porque nosotros veníamos de ahí, sabíamos lo que necesitaban. Sabíamos que más que un cambio en el pelo, lo nuestro tendría un impacto en el autoestima de las mujeres", cuenta Velez.
El éxito fue tal que al poco tiempo de la inauguración las colas para ingresar al local comenzaban dos horas antes de la apertura. "Llegamos a atender desde las 6 am hasta pasada medianoche", cuenta.
Entonces tuvieron que profesionalizar el negocio. Las mismas clientas se transformaron en empleadas -muchas de ellas era la primera vez que trabajaban y hoy representan 70% de los 1.300 empleados- y en cinco años Beleza Natural contaba con tres salones grandes y una fábrica. Hoy la cadena tiene once locales de 1.000 m2 cada uno, en Rio de Janeiro, Salvador y Vitória. En los últimos cinco años, sus ventas crecieron 284% y hoy factura más de US$ 40 millones al año. EL MERCURIO, GDA