En su trayectoria como bailarina y Primera Bailarina del ballet del Teatro Municipal de Santiago, la uruguaya Sara Nieto no sospechó las dificultades para adquirir la indumentaria adecuada para bailar, porque la misma escuela le suministraba lo necesario.
No fue hasta su retiro de la vida artística en 1996, y tras dedicarse a la enseñanza en su academia, que vislumbró lo complejo del panorama: zapatillas de ballet sin estándar internacional, escasas importaciones y productos nacionales a elevados precios.
En vista de tal problema, al poco tiempo decidió entrar a este mercado. En un principio, enfocado en sus alumnos, pero rápidamente vio que existía una demanda más amplia. Hoy posee tres tiendas en Santiago que llevan su nombre. En ellas mantiene un stock de más de 20.000 zapatillas y zapatos para danza, en 70 modelos diferentes. Bailarines, profesionales o aficionados, de tap, flamenco, jazz y bailes de salón acuden a sus tiendas.
A la danza, ha sumado líneas de gimnasia y de natación de marcas So Danca, Sansha, Spieth y Trinys. Para 2010 proyecta facturar al menos US$ 1,2 millones. Desde Uruguay, donde actualmente está trabajando con el bailarín argentino Julio Bocca en el montaje del primer ballet "Giselle" con el que se inicia una nueva etapa del Sodre, el Ballet Oficial de ese país, Sara Nieto dice que este negocio es "una satisfacción y orgullo".
Luciano Lago, su marido y socio, es el encargado de administrar las tiendas. "Desde que abrimos el primer local, comenzamos a vender productos a un 60% menos", obligando a la competencia a bajar los precios. Hoy, según estudios encargados por ellos, poseen el 77,5% del mercado de danza en la capital. Además, se convirtieron en proveedores oficiales del Ballet de Santiago (Teatro Municipal), del Ballet Nacional Chileno, academias y escuelas de danza. Pero el crecimiento del negocio, dice Lago, no es sólo "mérito propio". La proliferación de programas de baile en la televisión les ha ayudado: "Este mercado es muy sensible a la moda del baile. Desde hace siete años, cuando empezó Rojo Fama contra Fama, las ventas subieron fuerte".
La meta, agrega Lago, es crecer un 20% anual. Para ello también se fijaron un plan de expansión dentro y fuera de Chile. En septiembre abrirán una tienda en Viña del Mar, en la cual han invertido unos US$ 70.000. Cuando el negocio haya "pegado" en provincias, el siguiente paso será Sudamérica, empezando en Uruguay. "Allá se debe mandar a comprar afuera; entonces, hay un mercado potencial muy grande", dice Lago. El MERCURIO
La zapatilla creada por la bailarina
Tal vez uno de los proyectos que tiene más encantada a la ex primera bailarina del Ballet del Teatro Municipal, Sara Nieto, es el cumplimiento de un sueño que anheló durante muchos años: el diseño de su propia zapatilla de danza.
Este proyecto demoró un año -comenzó a mediados de 2009 y finalizó hace casi dos meses- en concretarse. Tuvo que viajar a Estados Unidos y realizar un sinnúmero de testeos hasta dar con el mejor diseño.
Nieto, que bailó en más de 1.500 funciones, sabe de la rapidez con la que se desgastan las zapatillas de ballet. Por esa razón, cuenta, se preocupó de hacer una zapatilla cómoda y durable.
El primer embarque de zapatillas -que se mandaron a hacer a China- llegó este mes y se espera que a partir de septiembre se comercialicen a un valor equivalente a unos US$ 50, bajo la marca Sara Nieto by Fuzy, en alianza con un socio estratégico ligado al mundo de la danza y con gran interés en penetrar en el mercado latinoamericano.