CRISIS EN VENEZUELA

Maduro: "Hace una semana que llamo a Tabaré Vázquez"

El chavista le pide frenar la “agresión” a Venezuela y critica a Nin Novoa.

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La oposición prepara nuevas marchas en rechazo al golpe de Estado. Foto: AFP

Nicolás Maduro quiere que Tabaré Vázquez le eche una mano. Y lo está buscando en momentos en que aparecen fisuras importantes en el régimen chavista y la imagen internacional del presidente venezolano está en la lona. Vázquez es uno de los pocos líderes en la región con los que Maduro no terminó de dinamitar la relación, y además cuenta en Uruguay con sectores del oficialista Frente Amplio que todavía le apoyan, pese a la declaración del viernes de la Mesa Política de la coalición de izquierda que lo criticó por primera vez.

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Maduro admitió ayer en su programa dominical de televisión que hace una semana que está llamando a Vázquez, pero éste no le atiende.

"Voy a hablar y aclarar todo con el presidente Tabaré Vázquez y que el presidente Tabaré Vázquez pase a la historia como el presidente que detuvo la agresión contra Venezuela en todos los espacios en donde el imperialismo norteamericano presiona para que se agreda, se intervenga a Venezuela", afirmó Maduro.

El presidente chavista realizó esta declaración durante su programa "Domingo con Maduro", en el que señaló: "Estoy llamando al presidente Tabaré Vázquez desde hace una semana para conversar las declaraciones y actitud de su Cancillería, porque yo quiero al presidente Tabaré, lo aprecio de verdad". Y apeló al recuerdo del fallecido Hugo Chávez y a su relación con Vázquez.

Maduro dijo que no puede entender por qué el canciller Rodolfo Nin Novoa "agrede a Venezuela, coordina con el Departamento de Estado las posiciones contra Venezuela, coordina con la embajadora de Estados Unidos en Montevideo la agresión contra Venezuela, y guarda silencio de las masacres en otros países".

Maduro cuestionó que los cancilleres del Mercosur continúen "su campaña de linchamiento político, de acoso, agresión e intervencionismo contra Venezuela y no dijeran ni una palabra de los graves acontecimientos del Paraguay", donde fuertes disturbios en el Congreso dejaron el viernes un muerto, 30 heridos y 200 detenidos.

El sábado los cancilleres de los cuatro países fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) firmaron una declaración en Buenos Aires en la que instaron a Venezuela a garantizar la separación de poderes, liberar a los "presos políticos" y respetar el cronograma electoral después de la "ruptura del orden democrático" en ese país concretada la semana pasada.

Venezuela se encuentra suspendida como miembro pleno del Mercosur desde diciembre pasado.

El pronunciamiento del Mercosur fue en reacción a los fallos del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) —que responde a Maduro— por los que se adjudicó las facultades del Parlamento de mayoría opositora y retiró la inmunidad a los diputados. Ambas decisiones fueron dejadas de lado el sábado, en medio de fuertes críticas internacionales que abrieron incluso una fisura en el oficialismo.

Maduro enfrenta además la posibilidad de que la Organización de Estados Americanos (OEA) aplique la Carta Democrática Interamericana en Venezuela, lo que podría llevar a la suspensión del país de ese organismo. El gobierno venezolano ha dicho del secretario general de la OEA, el ex canciller uruguayo Luis Almagro, que es una "basura".

La marcha atrás del TSJ alcanzó un par de párrafos de las sentencias, pero no cambió un fallo más amplio que le permite al Ejecutivo firmar contratos con empresas mixtas petroleras sin la aprobación del parlamento, violando la normativa acostumbrada.

"La intención del gobierno es desmovilizar al pueblo en su justo reclamo y parar la presión de la comunidad internacional, pero esto recién comienza", advirtió ayer domingo el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara.

El diputado se refería a la marcha atrás que dio el sábado el TSJ de sus dos fallos.

Sin embargo, la oposición no quedó satisfecha con las aclaratorias y denunció que "el golpe de Estado" —como califica los fallos— continúa, por lo que llamó a intensificar las protestas desde esta semana para lograr superar la crisis política con elecciones.

Irónico y duro con la oposición: "histérica"

Nicolás Maduro dijo ayer domingo que el presidente del Parlamento venezolano, el opositor Julio Borges, está "histérica" y "necesita un psiquiatra", y lo criticó por supuestamente querer llegar a la Presidencia lo que, aseguró, "nunca" sucederá. "Julio Borges está histérica, necesita psiquiatra, ayer estaba histérico, llamando a la calle y se fue para Bogotá de vacaciones, tremendo Julio Borges, tremendo presidente de la República que quiere ser Julio Borges. Vas a llegar a presidente el día del carajo", dijo el mandatario en su programa "Domingo con Maduro".

El presidente aseguró que los opositores no volverán al palacio presidencial de Miraflores "más nunca" y que si llegaran a entrar lo harán "como invitados al diálogo político". Maduro acusó a sus opositores de "golpistas". Para Maduro, "la derecha nacional rompió todas las reglas de juego constitucional, político, no tiene reglas de juego".

Parlamento busca el cese de jueces chavistas

La Asamblea Nacional de Venezuela comenzará mañana martes un proceso para destituir a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, con el respaldo de un conjunto de representantes de la sociedad civil, convocados para acompañar la jornada con una marcha. Aunque el máximo tribunal suprimió antes de 72 horas las medidas dictadas en dos sentencias con las que asumía las competencias del Parlamento y delimitaba la inmunidad parlamentaria, los opositores, que controlan la Asamblea Nacional, han concluido que esta marcha atrás no corrige lo que fue, a su juicio, "un golpe de Estado".

La oposición insistirá el martes con la convocatoria de una sesión del pleno de la Cámara para activar el proceso de remoción de los juristas de la sala que elaboraron las sentencias. Además, han convocado a sus partidarios a marchar desde el centro de Caracas hasta el Palacio Federal Legislativo, para acompañar a los parlamentarios en el inicio del procedimiento.

Los opositores no han explicado cuál es el objetivo o el alcance del acto del Parlamento contra los magistrados que integran la Sala Constitucional, dado que la Cámara venezolana está en "desacato" desde hace más de un año, y sus actos son "nulos" y por tanto inválidos, según el mismo tribunal que buscan destituir. Pero además se requeriría del voto de al menos 111 parlamentarios para aprobar la remoción, y la oposición cuenta con 109 legisladores.

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