Se terminó la relación de bandera cruzada más famosa del Río de la Plata. La diva Susana Giménez y el empresario uruguayo Jorge Rama finalizaron su noviazgo de cuatro años la semana pasada. Ella no ha dicho ni una palabra, pese a que la acribillaron a preguntas. Él, instalado a tiempo completo en Montevideo, rompe el silencio para Sábado Show y da su versión sobre la ruptura.
-¿Por qué se terminó la relación?
-Terminó porque tenía que terminar. Fue un desgaste propio de una relación como cualquier otra. Eso lo que quiero destacar: fue un final normal, para una relación normal.
-Se dice que Susana lo echó de su casa...
-No, no. Esas son cosas que dice la prensa, pero no me echó Susana ni nadie. Repito: se desgastó la relación y punto.
-¿Por qué ese desgaste?
-Hay cosas que yo quiero preservar en la intimidad. Sé que Susana es una persona con notoriedad y eso hace que mi relación con ella no haya podido pasar por el anonimato. Lo entiendo, lo acepté desde el principio. Pero hay cosas que no quiero que salgan de la intimidad. Me han llamado muchísimos medios, me tienen como loco y si me decidí a hablar ahora fue por Susana, por la gente que la sigue, sus admiradores, que quieren tener alguna explicación.
-¿La llamada a Eunice Castro fue la determinante de la ruptura?
-Con Eunice tengo una excelente relación; ha sido una buena compañera en su momento. Pero no tengo nada con ella, ni con ninguna otra chica. Estoy ahora totalmente enfocado en mi trabajo, en mis emprendimientos en el fútbol, tengo una empresa de distribución de alimentos y bebidas para Uruguay y Argentina y eso ocupa mi tiempo y mis energías.
-¿La llamó o no a Eunice?
-No, no la llamé.
-¿Qué balance hace de la relación con Susana Giménez?
-Fueron cuatro años de gran alegría. Susana es una mujer increíble, que agrandó mi corazón y fue súpercompañera. Lamentablemente, se ha terminado como terminan muchas relaciones. Como dos personas normales. Susana -y esto me gustaría aclararlo- es una persona normal y sencilla.
-¿Cómo sigue el vínculo?
-En buenos términos. Hay cosas que tenemos que arreglar, como cualquiera, ropa que me quedó en su casa. Esas cosas.
-¿Cree que influyó las publicaciones de Caras y Caretas que asociaron la inversión por los jugadores de fútbol con el narcotráfico?
-No sé, no sé. Lo que sí sé es que toda esa campaña me hizo mucho daño. Y continúa, encima. Ahora, ponen ese disparate de que a Susana la investiga la DEA. Es una cosa de locos, que me da vergüenza como uruguayo. Que un medio de prensa de mi país se ensañe así sin fundamento contra Susana, una ídola en toda América Latina. Estoy asombrado de la capacidad de hacer daño de esa revista. Que me peguen a mí, si quieren, pero no a Susana.
-¿Usted amenazó a Ricardo Gabito de si su relación con Susana terminaba, iba a tomar represalías?
-Eso es una pavada. Me parece algo de niño chico. Yo no le voy a hacer nada a Gabito, ni lo amenacé nunca. Que haga lo que quiera, que publique lo que quiera. Yo voy a seguir trabajando, como siempre, en el fútbol y en los demás negocios que tengo. Cuanto más me peguen, más energía voy a poner en levantarme y seguir para adelante. El tiempo va a poner las cosas en su lugar, en un año, en dos años, cuando sea, la realidad me va a dar la razón. Este es un negocio limpio y con toda la buena onda.
-¿Y demasiado caro?
-Pagué y sigo pagando un precio alto, sí. Pero bueno, es lo que me tocó vivir.